Una salvadoreña en Miami, con Mario Diaz Balart


Con quince años me vine a esta gran Nación Americana, mis papas en vez de pagarme una fiesta rosa, me pagaron un coyote, e ingrese como muchos “mojada”, quería ser doctora, pero en medio de una guerra sobrevivir era ya un doctorado en sí. Corría 1982. Mi nombre es Rosa Melanie Álvarez García de Roa.
Trabaje de doméstica, limpiando jardines y me propuse en los cursos nocturnos irme a estudiar inglés. En California conocí a un bello cubano que hoy es mi esposo, tuve 3 hijos, logre sacar un técnico en enfermería y forje con mi esfuerzo una vida que nunca podría tener en mi país. Todos mis hijos universitarios, de la estatal.
De San Miguel, Chinameca pase a California yéndome a conocer el amor de un Santiaguero, mi gordo, en Miami, le enseñe las pupusas, el me enseño ropa vieja….

Decidí ir a votar nomas me entregaron los papeles en 1994, Miami, oi de la familia Díaz Balart, lo que sabía, era que eran inmingrantes y trabajadores igual que yo, lo demás, como en mi país es meterse en pleitos pero pensé en confiar en ellos.

He logrado traer a mis demás hermanos y sobrinos, todos honrados, ninguno se ha metido con la ley y en juzgados, pese a que mi marido me dijo que votara por Trump, y estando yo encontra, le hice caso, me arrepiento. Algún defecto tenía que tener mi marido; es republicano.

Mi familia es honrada, señor Trump. Me arrepentí doble. Me di cuenta que MARIO DIAZ- BALART, estuvo en la reunión donde nos llamó agujero de mierda. ¿no dijo nada? No nos defendió!! Habla más de las cosas del país de Cuba que de nosotros sus votantes. Recuerde que no solo los votantes cubanos, -mas o menos- le han dado su voto.
Mi hijo que es periodista, el cual me ayuda en este artículo, me explico que el participo en dicha reunión –no lo creía-, supuestamente por que defendería a los “dreamers”, y como YO, que tengo parientes afectados por que les quitaron el TPS. ¿y que dijo? NADA.


SOMOS más o menos, 4500 a 5000, salvadoreños en MIAMI, -muchos de los cuales hicimos fiestas, vendimos pupusas para su campaña- agregele que invitamos a esas fiestas a HONDUREÑOS, NICARAGUENSES, PANAMEÑOS, HAITIANOS… hoy no tenemos cara para pedir su voto.

No solo somos acarreadores de vultos pesados, somos operarios técnicos, señor MARIO DIAZ BALART, trabajamos casí un 95% en trabajos que pienso yo que la actual familia DIAZ BALART, hoy…no hace.

Nunca nos metimos, HASTA AHORA, en el pleito que hay en el tema del país cubano, con los cubanos de acá, pero a según, me explico, mi hijo Manuel, DIAZ BALART y el otro señor Rubio, quieren afectar a los salvadoreños porque el gobierno de El Salvador, se lleva bien con los cubanos de allá, y buscan ahogarnos a todos, para que le echemos la culpa a ese gobierno, como venganza… ¿Qué vela tenemos nosotros en ese entierro? ….

Don Marito Diaz-Balart anduvo pidiendo votos, prometiendo el cielo y la tierra en el distrito 25TH de Florida, comió de nuestras pupusas y de las hondureñas también, NOS PROMETIO, a todos los migrantes que nos defendería. ¿PERO QUE HA DICHO DEL TPS, DE LA PATADA DE LOS DREAMERS?.

Se parece a los políticos de mi país de origen, prometen, abrazan al cipote, al chucho, con tal de que le demos su voto, su asesora me busco, me llamo, me dijo que me iva ayudar a pagar la fiesta, al final yo puse todo, mis sobrinos ilegales, fueron de casa en casa, llamar a los vecinos, llego el solo un rato, nos habló y se fue, le pregunte si podía ayudar a mis sobrinos…. Hoy hasta la asesora, su secretaria se me esconde….

Mi hijo Mike, un cubano-salvadoreño graduado de la Universidad de Florida, de Tallahasse, me paso el siguiente dato; habían 317660, hasta octubre del año pasado, beneficiarios del tps, Salvadoreños –entre ellos mis primos y sobrinos- y de todo, pero para ese político, no somos personas sino votos.

Don DIAZ- BALART, no me ha querido recibir, solo me hablo a qué le organizara la fiesta, aún guardo las facturas, le recibimos como si fuera el mismo Trump, solo comió y se fue.

Veo y no dudo que: no merece el voto mío y de mi barrio,- de ningún barrio-, no quiero pensar que en esa reunión donde nos insultaron se pudo haber hasta reído, porque si entiende nuestros chistes y se ríe de los nuestros, contándonos que ha tenido sirvientas salvadoreñas, nos dejó que nos insultaran.

A mi marido, al papa de Manuel, que va a leer esto, le digo, que no me vuelva a obligar por quien votar, “hermano” le dijo cuando entro a mi casa, ¡que honor!, se verán cosas, pero que hermano cubano ignora a otro hermano cubano, por lo menos entre salvadoreños nos decimos las cosas en la cara.

No le he visto en televisión tocando el tema, y mis primos sin papeles aún están en mi casa, trabajan más, van a la iglesia hasta me dicen que se quieren ir al ARMY, pero… vale eso una vida por otra?
Dios te bendiga DIAZ-BALART, que te perdone. Acuérdate que los que votamos ya empezamos a tener memoria y tendremos en el olvido tu voto.

tome la siguiente nota:
https//cdn.americanprogress.org/content/uploads/2017/10/1912538/101717–tpsfactsheet-flo.pdf

Anuncios
de salvadorsolidaridadconcuba Publicado en Política

God, please, bless America!


By Michael L. Winston

Estados Unidos vive políticamente un caos interno que no parece tener fin. La Administración Trump, cuestionada desde su génesis por supuestos nexos con el Kremlin, nada contra la corriente como salmón pequeño y despavorido. Esta república federal constitucional se ha convertido en una nación libertaria, en la que continúan apareciendo nuevas revelaciones en contra del Mandatario neoyorkino. Al parecer aliados del Congreso y Senado aparentan jugar el rol de darle la espalda en tal crucial etapa al mandamás buscando un beneficio propio. La Apocalipsis final es inminente.

Las pesquisas realizadas por el FBI demuestran por el momento que un “RussiaGate” es latente dentro del Ejecutivo. Senadores de la talla de Chris Van Hollen (D-MD) y Marco Rubio (R-FL) avalan la continuidad de las investigaciones. Su interés mediato, corroborar con hechos y evidencias sólidas de una injerencia rusa mediante un “draft law case” presentado al Congreso como punta de lanza para aniquilar al Mister US President # 45. Precisamente el US President # 45, es acusado por ambos políticos de obtener beneficios electorales en 2016 por mediación de régimen postsoviético.

Según un artículo del colega Alex Daugherty, ambos se encuentran esperando a que la Comisión Selecta del Senado sobre Inteligencia emita recomendaciones de seguridad específicas sobre elecciones antes de apoyar formalmente un proyecto de ley relacionado con la interferencia rusa en las elecciones.

Pero, ¿qué puede haber detrás de este entramado político? ¿Cuáles podrían ser los trasfondos de estas justas y, hasta cierto punto, enfocadas acciones del Senado norteamericano? Sin duda, se reviven las etapas de Cold War y alguien desea ser el afortunado vaquero-actor que un día obtuvo la Presidencia de EE.UU. Para los entendidos de la materia, Marco Rubio se abalanza como principal contendiente hacia la presidencia, pero para esto necesita desgastar a su principal contrincante, Donald Trump.

Rubio, ha mostrado no importarle cambiar de bando, incluso ser leal al “fuego amigo”. Sus intenciones de atacar al Kremlin, mediante el Congreso, implican ganarse espacios en una contienda abierta y agresiva, en la cual expertos vaticinan la posibilidad de una conversación del senador floridano al mejor estilo “kafkiano” llegando en 2020 al Partido Demócrata. Ello implicaría repetir de forma exitosa el ciclo de Reagan, copiando su fórmula.

Trump, quien entendió poco de ajedrez en su vida, sería vencido por un Jaque Mate congresional en menos de 5 jugadas. Hoy, camina precipitado por un tablero, sin caballos y alfiles que lo defiendan. Los peones reales que lo acompañan traicionarán su bando. En el caso de Marco Rubio dejará de ser un peón rey, aspirando a coronarse y ya ha rehusado a continuar las órdenes de quien impere, logrará consumar su sueño, al menos volverá a postularse como candidato a la presidencia con mayores posibilidades de triunfo. En el 2020 si logra sacar del juego a Trump, si no, su corta edad le ayuda a esperar hasta el 2024.

Cuando llegue el momento viviremos una etapa de crisis en EE.UU. Las minorías sociales serán sometidas al maltrato de una clase poderosa que se fraguará con lo más bajo del sentimiento nacionalista americano. Se perseguirán artistas, intelectuales, negros, descendientes de judíos y mujeres. Revivirá el “mccarthismo” y se intensificará la xenofobia, la lucha contra el mundo árabe y occidente. Todo ello será dirigido desde la Casa Blanca si triunfase como presidente un individuo como este de origen confuso. En estas fechas solo podré pedir a mi señor “God, please, bless America”!

de salvadorsolidaridadconcuba Publicado en Política

La traición de Lenín Moreno


“Hay puñales en las sonrisas de los hombres;
cuanto más cercanos son, más sangrientos.”
(William Shakespeare)

Por Atilio A. Boron

Resulta imposible hablar de la dramática coyuntura política que se ha configurado en el Ecuador con motivo del Referendo y la Consulta Popular del 4 de Febrero sin que una palabra aflore de inmediato en la conciencia (y en el ánimo) del observador: traición. Es un término durísimo por su mayúscula inmoralidad. Ese enorme humanista que fue Shakespeare hizo de la traición objeto de innumerables reflexiones en su voluminosa producción literaria. Pero fue en Macbeth donde el tema se convirtió en el hilo conductor de la obra. Y allí la traición aparece como el reverso de una pasión enfermiza e incontrolable: la ambición y junto a ella la envidia y una mal contenida rivalidad que irrumpe de súbito ni bien las condiciones son propicias.

Podrá argüirse, ¿traición a qué, o a quién? ¿A qué? Nada menos que a la mayoría del pueblo ecuatoriano que votó por un candidato que se presentaba como el continuador de la Revolución Ciudadana, un proceso de transformaciones profundas que cambió radicalmente, y para bien, a la sociedad ecuatoriana. Moreno perpetró una estafa electoral, como la de Mauricio Macri en la Argentina, e incurrió en una malversación de la confianza en él depositada por la ciudadanía que lo hizo presidente. ¿Debería el pueblo ecuatoriano depositar su confianza en las promesas de un personaje que ya lo traicionó una vez? ¿Por qué no habría de reincidir en su deshonesta conducta?

Por supuesto, como todas las creaciones históricas, la Revolución Ciudadana tuvo sus contradicciones, sus grandes aciertos, sus errores y sus asignaturas pendientes. Pero la dirección del proceso era la correcta y el imperialismo y la derecha ecuatoriana no se equivocaron al transformar a su líder, Rafael Correa, en la bête noire no sólo del Ecuador sino de la política internacional.

Traición al pueblo que lo votó, al partido que lo postuló para la presidencia y también a Rafael Correa, de quien Lenín Moreno fue su vicepresidente y muy estrecho colaborador, dentro y fuera del país, durante diez años. Traición por atacar a un personaje de quien hablaba puras maravillas durante la campaña electoral que lo proyectó al Palacio de Carondolet y en cuya enorme popularidad se apoyó para prevalecer en el muy reñido balotaje.

Éste tuvo esas características porque ya desde la campaña de la primera vuelta la derecha local e internacional, los partidos del viejo orden, las cámaras empresariales y toda la oligarquía mediática en Ecuador y en el extranjero denunciaban que el fraude se habría perpetrado por el Consejo Nacional Electoral en la fase previa a los comicios y que se continuaría el día de la votación y en los posteriores mientras se practicara el recuento de los votos. Una acusación completamente infundada (como se demostró en la reunión de los representantes de CREO-SUMA, la fuerza política que postulaba a Guillermo Lasso, con los observadores internacionales invitados para monitorear el proceso electoral). Algunos de estos, para nada simpatizantes del gobierno de Correa, estallaron de indignación ante la catarata de falsas impugnaciones motorizadas por los partidarios de Lasso y amplificadas extraordinariamente por los “medios independientes”.

En la citada reunión con la gente de CREO-SUMA uno de los observadores puso punto final a las críticas diciendo: “no queremos chismes, aporten datos concretos”. Nunca lo hicieron y jamás formalizaron una denuncia concreta ante el Tribunal Contencioso Electoral. El objetivo de esta estrategia difamatoria era muy claro: deslegitimar el previsible triunfo de Moreno en la primera vuelta, debilitar de antemano su gobierno y ablandar el espíritu del nuevo equipo de gobierno en caso de que el candidato de la derecha Guillermo Lasso fuese derrotado en la segunda vuelta. Pese a lo absurdo e infundado de esas acusaciones de fraude lo cierto es que hicieron mella en la frágil contextura política de Moreno y en su entorno, quienes relegaron a un papel subordinado y menor a Alianza País, una organización política que había dado sobradas muestras –¡victoriosa en catorce procesos electorales- de su eficacia como maquinaria electoral.

Pero la traición de Moreno mal podría ser explicada sólo por factores psicológicos, como si sólo fuera la maliciosa secuela de una desmedida ambición. Tampoco por groseros errores de campaña, que ocasionaron una victoria muy ajustada. La fulminante y asombrosa mutación de la orientación política del actual presidente está al servicio de un proyecto restaurador para el cual fue reclutado -¿quién sabe cuándo, cómo y a cambio de qué?- por los factores tradicionales del poder en el Ecuador y, sin duda alguna, por Washington con el objeto preciso e impostergable de destruir definitivamente cualquier opción progresista o de izquierda en el país y, por extensión, a quien como Rafael Correa encarnó esos ideales durante diez años.

Obviamente que el actual presidente demostró ser un personaje tan escurridizo como inescrupuloso, que se agazapó en los intersticios de la estructura gubernamental y esperó con paciencia y astucia el momento para descargar su puñalada trapera haciendo honor a la cita utilizada en el epígrafe de esta nota. A todos les llamaba la atención, en su campaña, tanto en la primera como en la segunda vuelta, los exaltados elogios a Correa y la facilidad con que lanzaba promesas demagógicas de imposible cumplimiento.

El lanzamiento del Plan Toda una Vida surgió en las dos últimas semanas de la campaña de la primera vuelta como un recurso para intensificarla, dada la probabilidad de no atravesar al 40% de los votos. Con ese plan se buscaba aterrizar la propuesta programática de Alianza País y otorgarle al discurso, hasta ese momento siempre vago, de grandes visiones y mensajes esperanzadores propios de un pastor tele-evangelista, mediante la enunciación de contenidos concretos y metas identificables por los electores. En esa línea, prometió el oro y el moro: empleo para todos, casas para todos, salud para todos pero sin jamás decir cómo financiaría esas políticas y cuál sería su proyecto económico. Se suponía que sería el que había instaurado su predecesor, pero llamativamente no habló de la economía ecuatoriana, del dominio que pese a los cambios introducidos por Correa seguían conservando los banqueros, los oligopolios mediáticos, el capital extranjero; en suma, los que detentaban en el Ecuador el poder real, distinto y muy superior al del gobierno.

No pasó desapercibido para nadie como en los tramos finales de la segunda vuelta Moreno se mostraba cada vez más receptivo a los reclamos de la derecha, admitía sin respuesta sus acusaciones de fraude, oía con indiferencia sus vociferantes quejas por la falta de libertad de prensa en el Ecuador y a la necesidad de reabrir un diálogo que, presuntamente, habría sido clausurado por Correa. Pese a ello a todos nos sorprendió la intempestiva denuncia de corrupción lanzada ni bien asumió sus funciones como presidente, sombra indecente proyectada indiscriminadamente contra los funcionarios del anterior gobierno, salvo él, por supuesto. Si había tanta corrupción como Moreno decía, ¿cómo tardó diez años en darse cuenta de que estaba en un nido de corruptos? Dado que esto es inverosímil, si la corrupción existió él fue cómplice de la misma; y si no existió lo suyo es una infamia, perpetrada una vez más al servicio de la coalición de intereses que, a fines del siglo pasado, hundió al Ecuador en la peor crisis de su historia.

El desmantelamiento de la Revolución Ciudadana no sólo pasa por restaurar escandalosamente a los banqueros y a la oligarquía mediática “el poder detrás del trono”, como la verdadera autoridad del gobierno. El embate se descarga también sobre la cultura y los medios de comunicación, con la razzia practicada en el periódico oficial “El Telégrafo” que, bajo la nueva inspiración, cuenta con un ultra corrupto como el presidente brasileño Michel Temer como uno de sus colaboradores al paso que notables intelectuales ecuatorianos fueron corridos del periódico.

Moreno no encuentra nada malo en que el espectro comunicacional del país haya caído una vez más en manos privadas o que medios del estado, como la Radio Pública del Ecuador, por ejemplo, se convirtiese en vociferante expresión crítica de todo lo que antes elogiaba. No obstante, el morenismo está lejos de constituir un compacto bloque en el poder. Múltiples contradicciones lo surcan. Por un lado están los sobrevivientes de la fase anterior, progresistas que –por ahora- se desempeñan en el área de las políticas sociales hasta que la derecha complete la purga realizada en la administración pública; frente a ellos se agrupa un heteróclito enjambre de grupos empresariales que tomaron el gobierno por asalto unidos por la común ambición de saquear a la economía nacional y al estado y enfrentados a otros sectores corporativos que, dejados a margen del festín, ambicionan asumir directamente el control del gobierno sin superfluas mediaciones como la de Moreno y su grupo.

Este asalto al gobierno por parte de los grupos empresariales es análogo al que tuvo lugar en la Argentina con la llegada de Macri. En ambos casos se produjo un extravagante y deplorable tránsito desde el poder al gobierno cuando, en una democracia, se supone que la marcha es al revés: es el gobierno surgido del voto popular quien tiene que conquistar el poder o al menos fragmentos significativos de éste si es que efectivamente quiere gobernar El resultado de esta inversión lo estamos viendo claramente en la Argentina: vaciamiento de la democracia, desprotección social, concentración de la riqueza y recrudecimiento de la violencia institucional para acallar las protestas sociales. No creo que la historia sería muy diferente en el Ecuador de continuar por el rumbo trazado por Moreno.

De lo anterior se desprende que más allá de la aparente variedad de sus preguntas, el referendo de febrero tiene un solo objetivo: tronchar de raíz la posibilidad de que Rafael Correa pueda volver a presentarse a elecciones. Hay tres preguntas cruciales que son las que revelan con claridad el proyecto político del nuevo bloque empresarial que ha colonizado las alturas del estado: dos de ellas encaminadas a garantizar lo único que le importa al imperio y a sus lacayos ecuatorianos: el destierro político de Correa, condenarlo al ostracismo y, de ese modo, liquidar en pocos meses su herencia política revirtiendo los cambios que tuvieron lugar en los últimos diez años y reinstalando al estado nacional en su tradicional subordinación a las fuerzas del mercado. Se trata de las preguntas sobre supresión definitiva de la posibilidad que pueda tener una ciudadana o un ciudadano de repostularse para el mismo cargo, lesionando el derecho de los ciudadanos de presentarse a elecciones, de elegir y de ser elegidos, todo esto justificado con el propósito de garantizar el principio de la alternancia.

El otro artículo busca eliminar al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, un órgano que fue el custodio principal del estado de derecho y la separación de poderes consagrada por la Constitución de Montecristi. De aprobarse esta modificación las principales autoridades de las diferentes ramas y aparatos del estado pasarían “transitoriamente” a ser designadas a dedo por el actual presidente. En otras palabras, se legalizaría un golpe de estado.

La tercera, la número seis en el referendo, expresa con meridiana claridad el pacto de Moreno con la oligarquía financiera. Mediante ella se pretende derogar la Ley de la Plusvalía que tiene por objeto “evitar la especulación sobre el valor de las tierras y fijación de tributos.” ([1]) En pocas palabras, de lo que se trata con este ilegal e ilegítimo engendro jurídico es eliminar para siempre la presencia de Rafael Correa en la política ecuatoriana (y regional); reconstruir en clave corporativa y privatista al estado, como sucediera en la Argentina de Macri, facilitando las operaciones especulativas de los capitalistas (de ahí la anhelada derogación de la Ley de la Plusvalía) y transfiriendo el control de los cargos decisivos del aparato estatal a manos privadas, instaurando una suerte de CEOcracia que propinaría un golpe mortal a las aspiraciones democráticas de la ciudadanía ecuatoriana.

A la traición se le suma la infamia de una movida como ésta. Quienes luchamos por una Latinoamérica unida y en marcha hacia su segunda y definitiva independencia no podemos sino expresar nuestro más enérgico repudio a los nefastos designios del actual gobierno ecuatoriano y la confianza en el pueblo de ese país que sabrá desbaratar esa maniobra. En la primera nota que escribí a propósito de la trascendental elección presidencial de Febrero del 2017 dije que en Ecuador se libraba una nueva batalla de Stalingrado, decisiva no sólo para su futuro sino del de toda América Latina. Respiramos aliviados cuando se derrotó al candidato del viejo régimen, representante del país oprimido por una voraz oligarquía y sus mentores del norte. Pero jamás imaginamos que en el valiente ejército ciudadano que consagró la victoria de Moreno había un “caballo de Troya”, una quinta columna dispuesta a traicionar no sólo al líder popular del Ecuador sino al proyecto de transformación que él encarnaba. Si el pueblo ecuatoriano llegara a respaldar la propuesta de Moreno en su referendo, si llegara a triunfar el SI ese país se internaría, para su desgracia, en la misma senda opresora, decadente y violenta abierta por Mauricio Macri en la Argentina. Una sobria mirada a lo que está ocurriendo en mi país debería ser suficiente para persuadir a las ecuatorianas y los ecuatorianos de la necesidad de evitar tan nefasto desenlace. El triunfo del NO en las tres preguntas claves del referendo abriría en cambio las puertas para el renacer de una esperanza hoy ensombrecida por el oprobio de una traición.

de salvadorsolidaridadconcuba Publicado en Política

SOBRE LA DEPORTACION DE SALVADOREÑOS, MIGRACIÓN y POLÍTICA


Deportación de salvadoreños

Tras el anuncio del presidente de los Estados Unidos de suspender las visas, conocidas como Temporary Protected Status, que le fueron conferidas a alrededor de 200 mil salvadoreños desde el 2001, derivado de las consecuencias sentidas por la guerra civil, los desastres naturales: terremotos y las subsiguientes tormentas que sufrió esa nación. La decisión no podría ser menos irresponsable ni más cruel.

Los artículos que se han publicado en defensa de los salvadoreños en la prensa estadunidense hacen hincapié en la separación de las familias, y en la injusticia que hay en deportar personas que han llevado una vida de trabajo perfectamente honrado. No les falta razón, claro. Como se trata de migrantes que llevan 20 años en Estados Unidos, muchos tienen hijos que nacieron allí. Dadas las condiciones sociales y económicas en El Salvador, habrá muchos que prefieran dejar a sus hijos en Estados Unidos, aunque estén pequeños, que arriesgarlos a un regreso totalmente incierto a El Salvador. Se entiende bien el dilema, si consideramos un poco la situación a la que regresarán estos trabajadores, si en verdad consiguen echarlos.

Tristemente; en ese paralelo coincide con el inicio de la campaña electoral de diputados y alcaldes en El Salvador; dando una forma descarada a los medios de comunicación un seguimiento de falacias con el fin de generar desestabilización electoral, y lo hacen convirtiendo el tema del TPS en un tema político-electoral que busca inclinar la balanza a favor de la derecha; en un momento donde es crucial para la población conocer noticias que favorezcan la relación del gobierno de El Salvador y EE.UU.

ANTECEDENTES Y CIFRAS.

El Salvador tiene una población aproximada de 6.3 millones de habitantes, de modo que una oleada de 200 mil repatriados representaría un aumento poblacional de más de 3 por ciento de la noche a la mañana. Para absorberlos, habría que crear un número de empleos proporcionalmente enorme. ¿Dónde emplearlos? Oficialmente, El Salvador tiene una tasa de desempleo de alrededor de 7 por ciento, pero esa cifra no refleja correctamente la situación. La realidad es que El Salvador es un país en que prevalece el subempleo, y el migrante repatriado se encontrará en una situación precaria ante el subempleo, porque tendrá que hacer gastos extraordinarios, como poner casa, encontrar un nicho social y económico, etcétera.

Luego, además, está el tema de las remesas. El Salvador es el segundo país de América más dependiente de las remesas (después de Haití), que representan 16.5 por ciento de su PIB. Doscientos mil migrantes vienen siendo alrededor de 10 por ciento del total de los salvadoreños que residen en Estados Unidos; su deportación significará una reducción del PIB de abajito de 2 por ciento, justo cuando la economía tendría que ofrecer empleo a los expulsados. La deportación provocará una contracción de la economía local y, por tanto, un aumento en el desempleo, exactamente en el momento en que tendría que absorber a los expatriados.

Todo esto indica que el decreto de Donald Trump –porque fue eso, un decreto– tendrá efectos sociales importantísimos en El Salvador, aunque sean difíciles de predecir en detalle. ¿Cómo serán recibidas esos miles de personas, que tienen 20 años de vivir fuera de sus pueblos y ciudades de origen? ¿Serán vistos como propios o como extraños? ¿como sera su asimilación cultural y social?. Esperemos que haya para ellos mucha solidaridad por parte de los salvadoreños mismos y para los salvadoreños, pero tampoco faltará quienes vean en su llegada la oportunidad de venderles todo caro, y de quitarles lo que se pueda, de lo que traigan ahorrado.

CONSECUENCIAS POLÍTICAS.

Lejos que los sectores políticos de derecha buscaran opciones reales ante dicha medida, procedieron a darle un tinte mas electoral, en vez de buscar una construcción UNITARIA DE LA SOLUCIÓN DEL PROBLEMA, buscaron dichos sectores confrontar al partido de gobierno y al gobierno mismo con USA. pretendiendo relacionar una decisión negativa del gobierno norteamericano, como una reacción a una supuesta política del partido de izquierda y el gobierno, pretendiendo ocultar la gestión que realiza a través de la cancillería para la gracia de 18 meses del TPS, iniciando una campaña de descrédito mas que de unidad nacional y NO BUSCAR CONSTRUIR UNA solución definitiva de la situación legal de los compatriotas que están en EE. UU.

De igual forma, el aspirante “outsider” a Presidente, el alcalde de San Salvador, Bukele aprovecho el tema para atacar a su anterior partido y al gobierno de El Salvador, sumándose al rompimiento de búsqueda unitaria de nación en aras de sumar adeptos a su movimiento, de forma oportunista.

INTER-RELACIÓN CON EL PROBLEMA DE SEGURIDAD:

Vale recordar que un segmento importante del crimen organizado en El Salvador, las famosas maras, nació justamente a partir del movimiento trasnacional entre Estados Unidos y El Salvador: los jóvenes que llegaron a Estados Unidos en el contexto de la guerra civil fueron enviados a secundarias y preparatorias de zonas urbanas muy pobres, donde sufrían ataques de las pandillas prexistentes, por lo que formaron las suyas propias, especialmente violentas por lo mucho que tenían que defenderse. El pandillerismo de las maras llevó a que sus jóvenes integrantes se hicieran luego blanco de las políticas de deportación, y muchos fueron repatriados. Al llegar a El Salvador no había trabajo para ellos ni programas robustos de reinserción social, por lo que los jóvenes se incrustaron como un elemento persistente del crimen organizado, donde han funcionado también de carne de cañón de los grandes cárteles mexicanos y colombianos. Los deportados que ahora regresen de Estados Unidos no son jóvenes, ni sería lógico que se incorporaran a las maras, pero muy posiblemente se conviertan en blancos para las extorsiones de grupos como esos.

A todo este desastre, hay que agregar el sabor amargo que deja la franca ingratitud del USA ante la labor constante, legal, y honesta de esos 200 mil migrantes salvadoreños, que han entregado décadas de labor productiva, muy frecuentemente en trabajos duros y mal pagados: sólo 8 por ciento de los migrantes salvadoreños a Estados Unidos tiene título universitario, y apenas la mitad cubrió el equivalente a la preparatoria. Y es a esta gente trabajadora a la que van a echar del país, como quien avienta basura.

TPS Y LOS AGUJEROS DE MIERDA

En medio de dichos acontecimientos y debates en El Salvador, el vocero de la politica exterior estadounidense llama AGUJEROS DE MIERDA a los paises beneficiados por el TPS:

“¿Por qué tenemos a toda esta gente de países (que son un) agujero de mierda viniendo aquí?”, afirmó Trump durante una reunión con legisladores en la Casa Blanca”. .
“¿Para qué queremos a haitianos aquí? ¿Para qué queremos a toda esta gente de África aquí?”.

Trump reaccionó así cuando dos senadores le plantearon un proyecto de ley migratorio que otorgaría visados a algunos de los ciudadanos de países que han sido retirados recientemente del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), como El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán.

Paradójicamente los anteriores críticos al partido de gobierno y al gobierno, por el tema de TPS optaron por no censurar abiertamente el insulto del mandatario estadounidense a la nación salvadoreña, algunos callarón o trataron de minimizarlo como lo fue uno de los aspirantes de arena y Bukele. de igual forma no siguieron tocando el tema de la migración y la deportación de salvadoreños.

mientras tanto el Gobierno de El Salvador y el partido de gobierno repudiaron el insulto y mando una nota oficial de reclamo a su par estadounidense.

Mediaticamente el tema del TPS fue bajado de las prioridades mediáticas y se centro en el insulto de Trump, siendo manejado con una visión mas electoral por parte de las lineas editoriales afines a los partidos de derecha.

En la actualidad, el Gobierno de El Salvador busca alternativas para recibir al número de deportados, brindando opciones laborales en otros países como Qatar y otros paliativos al problema que aún no ha mostrado su compleja dimensión.

Como factor positivo existe una fuerte reacción en Estados Unidos contra el decreto de expatriación de Donald Trump. Incluso políticos republicanos, como Jeb Bush, han escrito y firmado contra la medida. lo cual deja por un lado un margen de maniobra politica de lobby por parte de los países afectados y su articulación con movimientos pro-migrantes.

De igual forma para El Salvador se le presenta como un reto o una oportunidad, -si se le puede ver así-, en establecer un PACTO NACIONAL, derivado de un dialogo (concordando con en el mes del acuerdo de paz suscrito en 1992, que le dio fin al conflicto armado en El Salvador), pudiendo superar las ambiciones mezquinas electoreras para poder enfrentar UNIDOS el tema complejo de la migración y las deportaciones.

de salvadorsolidaridadconcuba Publicado en Política

Estadounidenses rendirán tributo a Martin Luther King Jr.


Washington, 15 ene (PL) Los estadounidenses efectuarán hoy actos de recordación en el día de homenaje al reverendo Martin Luther King Jr. (1929-1968), en momentos cuando se acrecientan las preocupaciones sobre el auge del racismo y la intolerancia bajo la administración de Donald Trump.

El feriado nacional, que se celebra cada tercer lunes de enero, rinde tributo a la memoria de quien se convirtió aquí en ícono del movimiento por los derechos civiles en las décadas de 1950 y 1960.

Desde 1986, el Día de Martin Luther King Jr. es festivo y se escogió por la fecha de su nacimiento, el 15 de enero de 1929, en Atlanta, Georgia.

Este año la celebración está matizada por las ofensivas y denigrantes opiniones del presidente, Donald Trump, sobre los emigrantes de naciones africanas y latinoamericanas, donde la población predominante es mestiza o negra.

A propósito, el mandatario firmó el viernes una proclama en la cual elogió la ‘valentía y sacrificio’ de King y dijo que ‘levantó la conciencia de nuestra nación’.

Él agitó los corazones de nuestra gente para reconocer la dignidad escrita en cada alma humana. Hoy celebramos al Dr. King por defender la verdad evidente que los estadounidenses apreciamos, que no importa el color de nuestra piel o el lugar de nuestro nacimiento, todos somos creados iguales por Dios.

Pero al mismo tiempo, la Casa Blanca intenta sofocar las incendiarias y mundialmente rechazadas declaraciones del magnate inmobiliario, quien el jueves cuestionó por qué Estados Unidos debía aceptar a inmigrantes de Haití, El Salvador y de varias naciones africanas, las que calificó de ‘países de mierda’.

Según expertos, el carácter exclusivista y xenófobo de no pocas declaraciones del presidente Trump, difiere diametralmente de la visión de paz, tolerancia y concordia esbozada por Luther King en su histórico discurso del 28 de agosto de 1963, conocido como Yo tengo un sueño.

Tal evento movilizó a más de 250 mil personas hacia el monumento a Lincoln, en Washington DC.

Pastor de la iglesia bautista, Luther King desarrolló una labor crucial no solo respecto a los derechos civiles, sino también como activo participante en numerosas protestas contra la Guerra de Vietnam y la pobreza en general.

Debido a su lucha para terminar con la segregación y la discriminación racial a través de medios no violentos, fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz en 1964.

Cuatro años después, el 4 de abril de 1968, fue asesinado en Memphis, cuando se preparaba para liderar una manifestación.

Recientes sondeos indican que a medio siglo de su asesinato, casi ocho de cada 10 afroamericanos consideran aún sin cumplir el sueño del que habló el activista.

Asimismo, la muerte injustificada de personas negras a manos de la policía en distintas ciudades estadounidenses concita el rechazo y genera amplias protestas en todo el país.

agp/lr

de salvadorsolidaridadconcuba Publicado en Política

Evo Morales advierte a Trump que “se tragará” sus palabras “contaminadas de racismo y fascismo”

El presidente boliviano ha arremetido contra su homólogo de EE.UU. por calificar a varios estados de “países de mierda”.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, en La Paz
“Al insultar a países africanos, El Salvador y Haití, [el presidente de EE.UU. Donald] Trump insulta al mundo y demuestra que su lenguaje y políticas están contaminados de racismo, fascismo, soberbia e ignorancia del capitalismo. La historia ha demostrado que los que ofenden así terminan tragándose sus palabras”, ha tuiteado este viernes el presidente de Bolivia, Evo Morales.
“Trump es una amenaza para la humanidad: no solo por los muros, ni por su negativa a aceptar los efectos del cambio climático o por el intervencionismo, sino por el desprecio con el que trata a los pueblos del mundo. Rechazamos y condenamos su fascismo y racismo”, explicó Morales en un tuit publicado horas después.

El pasado jueves se filtró a los medios que durante una reunión en el Despacho Oval sobre la protección a inmigrantes provenientes de El Salvador, Haití y de países africanos, el presidente norteamericano preguntó por qué su país “está recibiendo a toda esta gente de países de mierda”.
El propio Trump afirmó horas después que, si bien el lenguaje que empleó fue “duro”, los medios no reprodujeron correctamente sus palabras. “Nunca he dicho nada despectivo sobre los haitianos aparte de que Haití, obviamente, es un país muy pobre y problemático”, agregó el presidente.

Por su parte, el senador de Partido Demócrata, Richard Joseph Durbin, que estuvo presente en dicho encuentro con Trump, sostuvo que el mandatario sí había empleado un lenguaje “vulgar” y “racista”.

El Gobierno de El Salvador envió una nota de protesta a EE.UU. en respuesta a tan “lamentables” declaraciones del mandatario. De la misma manera, Cuba ha condenado “enérgicamente” esas palabras, calificándolas de “racistas, denigrantes y groseras”, además de “llenas de odio y de desprecio”.

de salvadorsolidaridadconcuba Publicado en Política

Condena Cuba declaraciones racistas de Donald Trump y África Arremete Contra Trump Por Sus Declaraciones Sobre Los “Países De Mierda”


El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, condena enérgicamente las declaraciones racistas, denigrantes y groseras del Presidente de los Estados Unidos de América, sobre Haití, El Salvador, estados africanos y de otros continentes, en el transcurso de una negociación sobre el programa migratorio conocido como DACA, que tuvo lugar en la Casa Blanca, en el día de ayer.

Estas declaraciones llenas de odio y de desprecio, producen indignación en el pueblo cubano, orgulloso del aporte que a lo largo de su historia han hecho nacionales y sus descendientes de diversas latitudes, particularmente africanos y haitianos, desde el momento mismo que se forjó nuestra nacionalidad.

Cuba se suma al fuerte rechazo que dichas declaraciones han concitado en todo el mundo, especialmente en los países del Sur.

El Ministerio de Relaciones Exteriores expresa su más sentida solidaridad con todos los países ofendidos.

La Habana, 12 de enero de 2018
África Arremete Contra Trump Por Sus Declaraciones Sobre Los “Países De Mierda”

Varios países africanos y representantes de organizaciones internacionales criticaron duramente a Donald Trump por calificar de “países de mierda” a Haití, El Salvador y a las naciones africanas.

Trump recurrió el viernes a su arma favorita, Twitter, para defenderse y negar haberles calificado de esa forma, pero rápidamente fue desmentido por un senador del partido Demócrata que estuvo en la reunión y confirmó lo ocurrido.

“Que el primer representante de Estados Unidos se exprese en esos términos es indigno, preocupante y ofensivo”, dijo esta sábado en Twitter la secretaria general de la Organización Internacional de la Francofonía (OIF), la canadiense Michaëlle Jean, de origen haitiano.

En pocas horas, el asunto se transformó en un escándalo internacional y generó una fuerte oleada de indignación.

“Si se confirman, son comentarios escandalosos y vergonzosos por parte del presidente de Estados Unidos. Lo siento, pero la única palabra que se puede utilizar es ‘racista'”, dijo en Ginebra el portavoz del Alto Comisionado para Derechos Humanos de la ONU, Rupert Colville.

El gobierno de Haití, que el viernes conmemoró el aniversario del devastador terremoto de 2010, emitió una nota en la que consideró “inaceptables” las palabras “odiosas y abyectas” de Trump, que reflejan “una visión simplista y racista completamente equivocada”.

El presidente Jovenel Moise no mencionó en la ceremonia el lenguaje utilizado por Trump, y solo dijo que “Haití es un país como otros en la Tierra”.

La Unión Africana, condenó por su parte en Adis Abeba las declaraciones “hirientes” y “perturbadoras” del mandatario. “No es solamente hiriente para las personas de origen africano en Estados Unidos, sino también para los ciudadanos africanos”, dijo a la AFP Ebba Kalondo, portavoz del presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki.

Y el grupo de países africanos ante la ONU calificó de “indignantes, racistas y xenófobas” las declaraciones de Trump, a quien le exigió “retractación y disculpas”.

El gobierno de Botsuana convocó al embajador estadounidense para que explique si esa nación africana es “considerada un país de mierda”.

El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, exigió también “respeto a la dignidad de su noble y valiente pueblo”.

– Desmentido de Trump –

En un primer mensaje el viernes, Trump admitió que en una reunión el jueves en la Casa Blanca para discutir sobre inmigración se dijeron cosas “duras”, pero aseguró que “ese no fue el lenguaje utilizado”.

Una hora más tarde, Trump volvió al tema en Twitter para asegurar que nunca dijo “algo despectiva sobre los haitianos, más allá de decir que Haití es, obviamente, un país muy pobre y con muchos problemas”.

Pero, poco después, el senador demócrata Rick Durbin, quien participó de la reunión, dijo que Trump efectivamente se refirió a “países de mierda” y que además lo hizo reiteradamente.

Diversas fuentes señalan que Trump se refería a los países africanos, Haití y El Salvador. “¿Por qué todas estas personas de países de mierda vienen aquí?”, habría dicho Trump, para añadir que quería inmigrantes de países nórdicos, como Noruega.

Desde Londres el alcalde de Londres, Sadiq Khan, celebró la decisión de Trump de cancelar una visita a esa ciudad porque allí “no es bienvenido”.

La suspensión del viaje esta relacionada con una polémica por la sede de la nueva embajada estadounidense en la capital británica.

Asimismo, Venezuela y Cuba condenaron las polémicas declaraciones el mandatario estadounidenses.

En el plano interno, las reacciones tampoco tardaron en aparecer.

El congresista demócrata negro Cedric Richmond y Jerrold Nadler, integrante del Comité Judicial de la Cámara baja y también demócrata, dijeron que buscarán introducir la semana entrante una moción de censura contra Trump.

Semejante moción sería embarazosa para Trump si los líderes de la Cámara baja permiten someterla a votación.

Por su lado, la excandidata presidencial Hillary Clinton señaló en Twitter que Trump sometió al país a una “visión ignorante y racista de cualquiera que no se parezca a él”.

La ola de indignación imperaba también entre los republicanos. La legisladora Mia Love, de familia haitiana, dijo que la declaración de Trump era “divisiva” y opinó que se imponía un pedido de disculpas.

de salvadorsolidaridadconcuba Publicado en Política

PUNTEO: DE LOS INSULTOS DE TRUMP Y ALGUNAS REACCIONES


Trump llama “agujeros de mierda” a El Salvador y Haití,
Washington Post
EFE
•enero 11, 2018

Washington, 11 ene (EFE).- El presidente estadounidense, Donald Trump, llamó hoy “agujeros de mierda” a El Salvador, Haití y varios países africanos, y sugirió que preferiría recibir en Estados Unidos más inmigrantes de Noruega en lugar de los de esas naciones, según informó hoy el diario The Washington Post.

“¿Por qué tenemos a toda esta gente de países (que son un) agujero de mierda viniendo aquí?”, afirmó Trump durante una reunión con legisladores en la Casa Blanca, de acuerdo con el diario, que cita a dos fuentes familiarizadas con el encuentro.

Trump reaccionó así cuando dos senadores le plantearon un proyecto de ley migratorio que otorgaría visados a algunos de los ciudadanos de países que han sido retirados recientemente del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), como El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán.

Trump sugirió entonces que Estados Unidos debería traer a más inmigrantes de países como Noruega, con cuya primera ministra se reunió este miércoles, de acuerdo con el Post.

Los comentarios de Trump dejaron impactados a los legisladores presentes en la cita, según el diario, que no aclara si el presidente se refería también a Nicaragua con su exabrupto, y tampoco identifica a los países africanos afectados.

El periódico Los Ángeles Times confirmó el informe del Post, y agregó que, antes de proferir el insulto, Trump exclamó: “¿Para qué queremos a haitianos aquí? ¿Para qué queremos a toda esta gente de África aquí?”.

Preguntado al respecto, un portavoz de la Casa Blanca, Raj Shah, no negó que Trump hubiera hecho esas declaraciones.

“Ciertos políticos de Washington eligen luchar por países extranjeros, pero el presidente Trump siempre luchará por el pueblo estadounidense”, dijo Shah en un comunicado citado por varios medios.

“El presidente Trump lucha para conseguir soluciones permanentes que hacen a nuestro país más fuerte, al dar la bienvenida a aquellos que puedan contribuir a nuestra sociedad, hacer crecer nuestra economía e integrarse en nuestra gran nación”, agregó el portavoz.

Trump “siempre rechazará las medidas temporales, débiles y peligrosas que amenacen las vidas de los estadounidenses que trabajan duro, y que socaven a aquellos inmigrantes que buscan una vida mejor en Estados Unidos mediante una vía legal”, indicó Shah.

El proyecto de ley negociado por seis senadores bipartidistas eliminaría la llamada “lotería de visados” que cada año asigna 50.000 visas a ciudadanos de países con una baja tasa de emigrantes a Estados Unidos, un mecanismo que beneficia mayoritariamente a países de África.

Según dijo a Efe una fuente del Senado, que pidió el anonimato, la mitad de esos visados se reasignarían a los que hasta ahora estaban protegidos por el TPS, y la otra mitad estaría reservada a inmigrantes que demostraran cualidades profesionales que merecieran su entrada en Estados Unidos, el famoso “mérito” que defiende Trump.

El acuerdo también abriría un camino a la ciudadanía para más de un millón de jóvenes indocumentados del país que llegaron al país de niños, conocidos como “soñadores”, y concedería más de 1.000 millones de dólares para proyectar y construir una barrera física en la frontera con México. EFE

Expresiones de Trump sobre Haití y África alarman al Congreso
Washington, 12 enero (PL) Las recientes declaraciones irrespetuosas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre África, El Salvador y Haití alarmaron a los congresistas presentes en el encuentro con el mandatario, señala hoy The New York Times.

En una reunión en la Casa Blanca, Trump rechazó la víspera un proyecto de acuerdo bipartidista sobre inmigración que incluiría la protección de ciudadanos haitianos, salvadoreños y de algunas naciones africanas.

Se preguntó por qué su gobierno tendría que aceptar personas de lo que calificó de ‘países de porquería’ en lugar de Noruega, según dijeron al Times testigos presentes en la conversación.

Sin embargo, en un mensaje publicado este viernes en su cuenta en la red social Twitter, el gobernante señaló: ‘el lenguaje que utilicé en la reunión fue duro, pero esas no fueron las palabras empleadas’.

Las observaciones de Trump, el último ejemplo de su inclinación a los comentarios con matices racistas que denigran a los inmigrantes, dejaron alarmados y desconcertados a los miembros del Congreso de ambos partidos que asistieron a la reunión en la Sala del gabinete, estima el comentario del periódico neoyorquino.

Tales expresiones dieron continuidad a otras similares del mandatario el año pasado en un encuentro en la Oficina Oval con sus principales asesores, ocasión en que se quejó de la necesidad de admitir a los haitianos en el país, al señalar que todos tenían SIDA, así como nigerianos, de quienes dijo que ‘nunca regresarán a sus cabañas’.

Por otra parte, según medios de prensa internacionales, el portavoz de la oficina de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Rupert Colville, calificó de escandalosas, vergonzosas y racistas las palabras de Trump.

En este contexto, los congresistas republicanos alistan desde hace varios días un proyecto de ley en la Cámara de Representantes para reducir el número de indocumentados que entran a Estados Unidos y permitir la detención de menores que cruzan la frontera con sus padres.

Prominentes figuras del partido rojo preparan la iniciativa con una visión sobre el tema que, según expertos, choca de forma agresiva con los recientes anuncios de supuesta apertura de Trump respecto a la búsqueda de una legislación integral y bipartidista sobre el tema.

Auspiciada por directivos del Comité Judicial y el de Seguridad Nacional de la Cámara baja, la propuesta incluye medidas drásticas contra la inmigración irregular que pudieran chocar de plano con los intereses de los demócratas.

ocs/rgh

El embajador de EE.UU. en Panamá renuncia porque ya no puede servir más bajo Trump
RT – 12 Jan 2018 | 16:26 GMT

El embajador de EE.UU. en Panamá, John D. Feeley, durante una rueda de prensa en la ciudad de Panamá, el 16 de febrero de 2016. Arnulfo Franco / AP

El Departamento de Estado de EE.UU. ha confirmado que John Feeley decidió “retirarse por motivos personales, a partir del 9 de marzo de este año”.

El embajador de EE.UU. en Panamá, John Feeley, ha renunciado debido a que no se siente capaz de servir al presidente Donald Trump, según se desprende de su carta de renuncia, uno de cuyos extractos ha sido publicado por Reuters.

“Como oficial de servicio exterior secundario, firmé un juramento de servir fielmente al presidente y su Administración de una manera apolítica, incluso cuando no estoy de acuerdo con ciertas políticas”, explica Feeley en la carta.

“Mis instructores dejaron en claro que si creía que no podía hacer eso, estaría obligado a renunciar. Ese momento ha llegado”, agrega el diplomático.

Una portavoz del Departamento de Estado confirmó la renuncia de Feeley. “Ha informado a la Casa Blanca, al Departamento de Estado y al Gobierno de Panamá de su decisión de retirarse por motivos personales, a partir del 9 de marzo de este año”, dijo.

Gobierno de El Salvador demanda respeto a dignidad de salvadoreños ante comentarios de Presidente Donald Trump

El Gobierno de El Salvador en relación a las lamentables expresiones atribuidas al presidente Donald Trump, en medios de comunicación internacionales, demandó respeto a la dignidad de los salvadoreños a su par estadounidense.

En un comunicado emitido por Cancillería el gobierno de El Salvador demandó respeto a la dignidad de los salvadoreños que residen en aquel país, las reacciones surgen luego de que medios internacionales afirmaran que el Presidente de los Estados Unidos llamó “Agujeros de m…” a El Salvador, Haití y otros países africanos.

“Que habiendo esperado prudentemente un pronunciamiento oficial del Gobierno de los Estados Unidos para aclararlas o desmentirlas, y al tener conocimiento únicamente a través de redes sociales, de algunas reacciones del presidente Trump, donde acepta implícitamente el uso de términos duros en menoscabo de la dignidad de El Salvador y de otros países; expresa su rotundo rechazo a ese tipo de afirmaciones”, reza parte del comunicado.

El Presidente Salvador Sánchez Cerén reaccionó a través de su cuenta de twitter y demandó respeto a la dignidad de los salvadoreños, a la vez que expresó su enérgico rechazo a tales afirmaciones.

Por lo anterior, hemos dirigido una nota de protesta al Gobierno de los Estados Unidos, destacando en este documento además, el alto valor de los salvadoreños y las salvadoreñas, recordando aspectos tales como: su contribución en las obras para la reconstrucción del Pentágono, después de los terribles atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001; así como sus aportes en la reconstrucción de Nueva Orleans, luego del devastador huracán Katrina; de igual forma, se resalta el rol de nuestro país junto a los Estados Unidos y otras naciones en numerosas misiones de paz en el ámbito internacional.

El Salvador demanda respeto a la dignidad de su noble y valiente pueblo, en el marco de los principios que rigen las relaciones entre los Estados y en el contexto de los vínculos históricos vigentes entre ambas naciones, los cuales seguiremos trabajando por fortalecer.

de salvadorsolidaridadconcuba Publicado en Política

La estrategia de seguridad y el interés “nacional” de EE.UU. en América Latina


A mediados de diciembre de 2017, la administración Trump anunció una nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN).
A mediados de diciembre de 2017, la administración Trump anunció una nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN). Se trata de una serie de premisas y objetivos basados en la doctrina del realismo político (tal como se asume de modo explícito en el documento), orientados a “reestablecer la posición de ventaja de EE. UU. en el mundo”[1]. Sintetiza las metas a seguir para resguardar los “intereses estadounidenses” –que son los intereses de una minoría privilegiada e influyente en la toma de decisiones, pero que suelen ser presentados como “los intereses del pueblo americano”[2]-.

Vale señalar que una de las características del Gobierno de Trump en materia de política exterior, es la brecha entre un discurso incendiario, repleto de amenazas y comentarios vehementes, y una toma de decisión que en ocasiones tiende a minimizar tales posicionamientos –desde el supuesto escarmiento que iba a propiciar al Gobierno chino, hasta la amenaza de una salida inmediata del Tratado de Libre Comercio con América del Norte y la oposición aparentemente “total” al libre comercio-. De modo tal que la ESN debe ser leída también en el marco de esta distancia entre dichos y hechos que viene moldeando una política exterior más bien incierta y poco predecible.

En términos generales, los pilares de la ESN (proteger “la patria”, al pueblo y modo de vida de EE. UU.; promover la prosperidad; preservar la paz mediante la fortaleza; impulsar la influencia de EE. UU.) tienden a retomar las premisas de gobiernos anteriores (e incluso parte del credo liberal asociado a los valores americanos)[3], pero con un cambio de prioridades, otorgando un mayor protagonismo a los principios realistas del poder y la paz mediante la fortaleza, en lugar de privilegiar la influencia –a diferencia de las administraciones Obama y su diplomacia del soft-power–, que en la práctica derivaron en múltiples intervenciones y la implementación de salidas militares[4].

En el caso de América Latina, la ESN plantea algunos puntos de relevancia. El pilar referido a la protección de la patria, incluye la urgencia de reformas migratorias para “fortalecer el control de las fronteras y restablecer la soberanía”, a la vez que propone combatir en su lugar de origen “las organizaciones transnacionales delictivas que debilitan a los aliados y corrompen las instituciones democráticas”, para evitar que lleguen a las fronteras de EE. UU. Esto hace alusión a las migraciones y el narcotráfico, problemas que desde la perspectiva del Gobierno de Trump podrían resolverse, por ejemplo, con la ampliación del Muro en la frontera con México, pero que en los hechos excede completamente el “control” fronterizo: se trata de una dinámica asimétrica, de subordinación y criminalidad planteadas y sostenidas por las alianzas entre el Gobierno/sector privado de Estados Unidos y los Gobiernos de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, que opera desde hace décadas y en los últimos años bajo la Iniciativa Mérida y la Iniciativa de Seguridad Regional para América Central (CARSI)[5].

En el marco del mismo pilar, pero en un plano “menos tangible” y a la vanguardia de “las nuevas amenazas”, la administración Trump contempla “redoblar los esfuerzos para proteger nuestra infraestructura crítica y redes digitales, puesto que las nuevas tecnologías y los nuevos adversarios generan nuevas vulnerabilidades”[6]. Debe señalarse que a lo largo de 2017, este ha sido un tema candente en la región, que ha puesto en evidencia la articulación entre el complejo militar industrial del Estado de Israel y el estadounidense, y el suculento negocio que presenta América Latina en este sentido, en particular en países como Argentina, Brasil, Colombia y México[7].

En cuanto a la prosperidad estadounidense (referida básicamente a lograr una economía nacional sólida), se asegura que “EE. UU. ya no tolerará los abusos comerciales crónicos y trabajará en pos de relaciones económicas libres, justas y recíprocas”. Esto puede ser leído superficialmente en clave de una postura “antiglobalización” o “anti-neoliberalismo”, pero las decisiones tomadas por la administración Trump durante el 2017 no coinciden con esta lectura, como bien ha sido advertido[8]. Lo que sucede es que EE. UU. sigue promoviendo el libre comercio y el neoliberalismo, cuando favorece a “sus intereses”, tal como lo muestran los Tratados de Libre Comercio (TLC), caracterizados por las asimetrías y cláusulas abusivas, solo que en la administración Trump, esta dinámica cobra mayor visibilidad al transformarse en componente esencial del “America First”.

Por otra parte, se anticipa que “utilizará su dominio en el área energética para garantizar que los mercados internacionales sigan estando abiertos, y que los beneficios de la diversificación y el acceso a la energía fomenten la seguridad económica y nacional”. Contradiciendo la aparente postura anti-TLC, en el caso de los energéticos, el Gobierno de EE. UU. procurará la apertura del mercado. Vale apuntar aquí, que los recursos energéticos (junto con los materiales estratégicos) forman parte de la estrategia de seguridad nacional de EE. UU., especialmente desde la Guerra Fría, estructurando a su vez el desarrollo y alcance del complejo industrial militar para garantizar el acceso a dichos recursos.

Por otra parte, el protagonismo de los energéticos en la seguridad y la economía estadounidense es clara cuando se considera la presión para liberalizar el mercado de hidrocarburos en América Latina: desde la guerra permanente librada contra Venezuela[9], la presión para la reforma energética y el desmantelamiento de PEMEX en México[10], hasta el rol jugado por el sector público/privado de EE. UU. en el Lava Jato brasileño y la consiguiente desarticulación de las estatales brasileñas, incluida Petrobras[11]. En esa línea, la ESN insiste en que países como Cuba o Venezuela deberían implementar reformas económicas que garanticen “oportunidades económicas para todos y mejorar la gobernabilidad”[12], es decir, propiciar la privatización y achicamiento del Estado en materia económico-social, premisa clave del neoliberalismo (del que supuestamente buscaría distanciarse la administración Trump).

En virtud de las inconsistencias que arroja la ESN, que presenta una continuidad con el estilo en la toma de decisión a lo largo de 2017, por un lado, se profundiza la incertidumbre respecto a escenarios posibles en la región. Lo que se visualiza con bastante claridad es la continuidad en el impulso de políticas económicas y de seguridad ancladas en una dinámica asimétrica y dependiente, que, como hasta ahora, serán mantenidas o reconfiguradas según los intereses de empresas multinacionales y del complejo industrial militar, que son los que en definitiva se arrogan el poder de definir los “intereses estadounidenses” y, por extensión, los de América Latina.

[1] https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2017/12/NSS-Final-12-18-2017-0905.pdf

[2] Chomsky, N. (2003) Towards a new Cold War. New York:The New Press, p. 113.

[3] Según Walter Rostow (ícono del liberalismo estadounidense), por ejemplo, el interés nacional americano “consiste en mantener un contorno mundial para los EE. UU. dentro del cual la sociedad americana pueda seguir desarrollándose (…)Esta definición (…) incluye la protección física del país, pero la protección del territorio americano se considera esencialmente como un medio más amplio: la protección de un modo de vida…” (Ver: Rostow, W. (1962) Los Estados Unidos en la palestra mundial. Madrid: Tecnos, p.579).

[4] http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0253-92762017000100005

[5] http://www.sinembargo.mx/04-10-2017/3322523

[6] https://www.infobae.com/america/eeuu/2017/12/18/donald-trump-anuncio-su-nueva-estrategia-de-seguridad-nacional-eeuu-primero/

[7] http://www.celag.org/lo-dejo-seguridad-la-visita-netanyahu/

[8] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=236227

[9] http://www.celag.org/sanciones-eeuu-venezuela-objetivos-generales-estrategias-e-impactos-economicos/

[10] http://www.jornada.unam.mx/2013/11/14/opinion/026a1eco

[11] http://www.celag.org/brasil-y-el-cono-sur-en-la-geopolitica-estadounidense/

[12] http://www.jornada.com.mx/ultimas/2017/12/18/el-gobierno-de-trump-presenta-su-estrategia-de-seguridad-nacional-1730.html

de salvadorsolidaridadconcuba Publicado en Política