Bretton Woods y el Bloqueo de USA.

Bretton Woods y el Bloqueo de USA
Por Lorenzo Gonzalo*
Foto Virgilio Ponce – Martianos-Hermes-Cubainformación-Cubasolidaridad
Para quienes leen noticias de índole comercial referentes a Cuba, desconociendo los antecedentes históricos que regulan en el mundo actual estas actividades económicas, quizás les sea difícil entender qué significación tiene el bloqueo de los Estados Unidos de América a la Isla.
No nos extenderemos para no aburrir, pero diremos lo básico para que las personas sepan que lo del bloqueo a Cuba no es algo simbólico sino algo que afecta en esencia su comercio y sus posibilidades de realizar las inversiones infraestructurales necesarias para el desarrollo y crecimiento de su economía.
En el estado de New Hampshire en el año 1944 se realizó una “Conferencia Mundial” compuestas por 44 países. Ninguno de los participantes tuvo relevancia en esa reunión salvo Estados Unidos que poseía el 80% de la reserva mundial de oro, producía el 50% del Producto Interno Bruto del mundo y solamente tenía el 7% de la población mundial. No había sufrido destrucciones materiales como Europa y países poderosos como Alemania, Italia y Japón, estaban ya prácticamente derrotados y por supuesto no tuvieron representación en la reunión. Los países del Bloque Comunista de entonces no tenían gran fuerza, habían padecido los avatares de la Guerra como el resto de los europeos y aunque estuvieron presentes no ratificaron los acuerdos. China los apoyó pero luego se retiró al triunfo de la Insurrección que llevó al poder a los comunistas en 1949. Considerando ese ambiente, no es difícil entender por qué Estados Unidos pudo imponer sus condiciones, derrotando las intenciones inglesas, quienes planteaban una moneda común convertible con una tasa fija, que sirviera de guía a las monedas nacionales y un sistema democrático de balance comercial.
Washington sabía que una deflación en el país era posible, si no se garantizaban mercados para su producción, pues ésta se había duplicado entre 1939 y 1944 de manera súbita y sufriría una contracción si no se garantizaban mercados en el exterior que representaran una demanda sostenible de sus productos industriales.
Al final, los Estados Unidos se hicieron con el botín de Guerra y el dólar quedó como moneda de cambio internacional y como único instrumento cambiario con autoridad legal para cubrir las transacciones internacionales de petróleo. La demanda de este producto comenzó a crecer a un ritmo desmesurado ante el auge industrial que se extendía con rapidez al resto de las naciones que antes del conflicto bélico ya poseían las bases culturales para el ejercicio de las nuevas tecnologías que afloraron luego durante el mismo.
Este escenario comercial ha variado muy poco a pesar del despegue industrial de Brasil, Rusia, India y China y del crecimiento alcanzado por otras economías emergentes o subdesarrolladas.
Las restricciones impuestas a Cuba por la Ley del Embargo, se convierten para la Isla en un Bloqueo de consecuencias espantosas para su población.
Cuba no puede realizar transacciones comerciales con dólares porque el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo prohíbe. Ya hemos explicado la importancia de esta moneda luego de los acuerdos de Bretton Woods, con lo cual puede comprenderse cuán catastrófico representa para cualquier país, no poder utilizarla en las transacciones esenciales de magnitud.
Cuba tiene limitaciones en las exportaciones de ciertos renglones como en níquel, alcoholes, tabaco y otros porque sus productos están prohibidos en Los Estados Unidos. Como pequeño ejemplo podemos señalar que si una pieza automotriz o de cualquier otro tipo posee níquel cubano, su venta queda inmediatamente prohibida.
Últimamente se ha autorizado la venta de comestibles a la Isla, pero a condición de que los pagos sean en efectivo y por anticipado o al menos al momento de la entrega. Contrariamente, está prohibida la venta de productos cubanos a los Estados Unidos, con lo cual la balanza comercial es a favor de este último, condición inmoral impuesta a un país necesitado de ciertos renglones alimentarios que solamente puede obtenerlos a precios competitivos en lo que constituye su mercado geográfico natural.
Recientemente la compañía española Repsol, dedicada a la extracción y prospección petrolera declaró que se retira de Cuba. La razón es que el primer pozo perforado estaba seco, lo cual según los expertos no es razón suficiente porque es algo común en ese tipo de operaciones. Por consiguiente las verdaderas razones debemos encontrarlas en la otra parte de sus declaraciones, donde dicen que tienen mejores condiciones en otros países como Brasil, porque en esas otras naciones, los trámites impuestos solamente tienen que ver con las partes involucradas y las sanciones estadounidenses están ausentes. Esto no ocurre en el caso de Cuba porque a las compañías se les prohíbe comerciar en Estados Unidos si hacen negocios con la Isla entre las muchas limitaciones contenidas en la Ley.
Para poner otro ejemplo sobre lo dicho diremos que la plataforma perforadora, llamada Scarabeo-9, que en este momento está en aguas cubanas rentada a varias compañías petroleras, fue especialmente fabricada con el cuidado de que no tuviese más del 10% de tecnología o materiales provenientes de Estados Unidos, para evitar “violar el embargo estadounidense”.
Recientemente también, la compañía sueca Ericsson ha tenido que pagar al Tesoro estadounidense un millón y medio de dólares por haber reparado algunos teléfonos celulares provenientes de Cuba en su fábrica localizada en los Estados Unidos.
Mucho se ha escrito sobre el Bloqueo que eufemísticamente Washington llama Embargo, mientras sus leyes contienen elementos de extraterritorialidad. Si quieren saber más lean a Salim Lamrani, profesor de la Universidad de la Soborna y especialista en asunto relacionados con Cuba.
Nunca se escribirá lo suficiente sobre este particular que representa una de las violaciones de Derechos Humanos más brutales, patéticas, mezcla de criminalidad y alevosía, que hayamos conocido desde los tiempos de la Segunda Guerra Mundial en pleno auge del fascismo.
*Lorenzo Gonzalo periodista cubano residente en EE.UU. subdirector de Radio Miami

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TRABAJO DE LA CIA: Los secretos sobre Cuba: ¿Qué pasa con Freedom House?

Hace unos días escribía en este mismo sitio sobre el trabajo subversivo que desarrollaba contra Cuba la institución pantalla de la CIA nombrada Freedom House. Vuelvo a animarme a escribir sobre el tema a partir de una reciente publicación del periodista norteamericano Tracey Eaton en su blog “Along the Malecon”.

Eaton en su trabajo titulado “La USAID esconde el camino del dinero (http://alongthemalecon.blogspot.com/2012/05/usaid-hides-money-trail.html) donde reseña la ¿publicación? por parte dela USAID de un programa de Freedom House contra Cuba.

Y cuestiono el que sea “una publicación” dado que los principales elementos del programa están tachados con tinta negra. Es incuestionable que a Freedom House, no le interesa que se conozca qué trabajo desarrolla en Cuba y quiénes se benefician con los fondos que destinan a este trabajo y esto es exactamente lo que está tachado en el documento.

En esencia, se trata de un programa por un monto de 1,47 millones de dólares, desarrollado entre septiembre de 2007 y junio del 2009, desarrollado por Freedom House enla Isla y encaminado a promover acciones contra la soberanía cubana. Estos fondos provenían de la Oficina de Iniciativas para la Transición (OTI, por sus siglas en inglés) y perseguían promover el uso de las nuevas tecnologías para promover la “transición en Cuba”, o sea, el derrocamiento dela Revolución cubana, en un contexto en que consideraban se estaban creando las condiciones para ello.

La OTI, que también destina cuantiosos recursos para promover acciones hostiles contra los gobiernos progresistas de Hugo Chávez (Venezuela), Rafael Correa (Ecuador) y Evo Morales (Bolivia) inauguró su programa Cuba en el año 2007 y uno de los primeros beneficiados de los fondos de esta oficina fue Freedom House, institución que en septiembre de 2007 recibió un total de 1 millón de dólares, incrementados con 477 013 dólares en el año 2008.

En total fueron 1 477 013 dólares, destinados a conectar a grupos de la contrarrevolución interna con instituciones en la región y apoyar a las iniciativas de medios de comunicación independientes encabezados por jóvenes. Ya aquí mencionaban a la Generación Y, mismo nombre del blog del “engendro” Yoani Sánchez y se referían al debate entre un joven estudiante de la Universidadde las Ciencias Informáticas (UCI) y el Presidente dela AsambleaNacionalRicardo Alarcón. ¿Será casual que ese joven, Eliécer Ávila, se quiera convertir hoy en una naciente estrella del “movimiento opositor cubano”? ¿Lo estarían promoviendo desde ese momento?

En un principio el programa de la USAID/OTI a través de Freedom House estipulaba que no se podían utilizar estos fondos para financiar a grupos o personas dentro de Cuba. Sin embargo, al parecer, por las presiones y controversias respecto a la cantidad de fondos que llegaban a Cuba y la escalada de la subversión, reformularon el programa para permitir que el dinero llegara a “opositores” y grupos contrarrevolucionarios enla Isla.

A pesar de ello, la USAID se niega a decir quién o quiénes recibieron este dinero en Cuba y cuál fue su trabajo en pos de promover la “transición pacífica hacia la democracia en Cuba” . Basado en los elementos secretos de estos programas, se plantea que “teniendo en cuenta la sensibilidad política del programala USAID no requerirá ninguna atribución a la USAID o al gobierno norteamericano en ningún material que se distribuya dentro de la isla”. Es decir, nada de lo que se distribuya dentro de Cuba como parte de este programa puede llevar ningún logo o mensaje que lo relacione con la USAID o con cualquier otra agencia del gobierno norteamericano.

Incluso, aunque la OTI tiene un programa integral dirigido a promover la subversión en Cuba, en su sitio Web (http://www.usaid.gov/our_work/cross-cutting_programs/transition_initiatives/), según Tracey Eaton, no aparece ninguna referencia a nuestro país. Es más, si usted solicita una búsqueda con la palabra “Cuba” esto es lo que saldrá en su pantalla:

De ahí que el contribuyente norteamericano no podrá nunca conocer en qué se utiliza realmente su dinero, por lo menos en lo que respecta al trabajo contra Cuba.

Algunas preguntas serían interesantes para promover un debate posterior: ¿Cómo se teje la cadena CIA – USAID – Freedom House que obliga a compartimentar la información sobre el dinero que va a la Isla? ¿Cómo se engaña al contribuyente norteamericano en lo que a Cuba respecta? ¿Por qué se siguen despilfarrando millones de dólares del contribuyente norteamericano para promover la contrarrevolución cubana? ¿Cuáles son los derechos de información del contribuyente sobre el uso de su dinero? ¿Cuál es la sensibilidad política que tienen estos programas?

Si Freedom House supuestamente desarrolla abiertamente su trabajo en “función de promover los derechos humanos en el mundo”, ¿por qué en el caso de Cuba este trabajo es secreto? ¿Al igual que cualquier nación soberana no tiene derecho Cuba a protegerse de programas ilegales? (Tomado de Miradas encontradas)

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Nuevas pruebas sobre tortura musical por EE.UU. en base de Guantánamo

Nuevas pruebas sobre tortura musical por EE.UU. en base de Guantánamo

Washington, 31 may (PL) Un reportaje televisivo muestra nuevas evidencias del uso de música para torturar a prisioneros en la base naval de Guantánamo, que Estados Unidos mantiene en territorio de Cuba contra la voluntad de las autoridades de ese país.(RadioPL)

El audiovisual de la cadena árabe Aljazeera ilustra como las tropas estadounidenses atan a los reclusos a una silla con audífonos puestos que reproducen las melodías del programa infantil Calle Sésamo durante horas o días a un volumen muy alto, reseñó el sitio Huffington Post.

Además, revela el sufrimiento que padecen las víctimas mientras enfrentan esa modalidad de tormento, tan cruel como el aislamiento en celdas con temperaturas extremas o el mantener a los presos amarrados en posición fetal por más de 24 horas sin alimentos.

Aljazeera también entrevistó al creador de dichas canciones infantiles, Christopher Cerf, para saber su opinión sobre el uso de sus composiciones como una herramienta de martirio en la base-prisión, considerada un moderno campo de concentración.

“Al principio pensé que era incierto y por supuesto no me gustó saber que ayudaba a atormentar a los presos. Pero fue mucho peor cuando escuché que realmente usaban la música en Guantánamo para hacer extensos interrogatorios e infligir el suficiente dolor como para que hablaran”, confesó el artista.

Cerf catalogó ese procedimiento de atroz y deploró la idea de emplear su obra en fines tan perversos.

Según el psiquiatra Stephen Xenakis, general retirado del Ejército estadounidense, este tipo de tortura conduce al cerebro al mismo nivel de ansiedad que puede causar el síndrome de estrés postraumático.

En 2008, salieron a la luz las primeras noticias sobre el uso de canciones de artistas como Bruce Springsteen, Eminem, James Taylor, Marilyn Manson, Metallica, Neil Diamond, Pearl Jam y Red Hot Chili Peppers, entre otros, en las torturas de la controvertida cárcel.

Muchos de esos músicos invocaron la Ley de Libertad de Información para exigir a Washington la lista de los temas usados en los interrogatorios, contribuyeron al lanzamiento de una campaña contra ese método y se sumaron a la iniciativa mundial por el cierre de la base militar.

rmh/ymr

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“PONGALE COCO” LEALO Y PIENSE: Las funciones de la ciencia en el modelo económico cubano

Las funciones de la ciencia en el modelo económico cubano
Agustín Lage
Revista Temas

El sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba, en abril de 2011, aprobó los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución «para actualizar el modelo económico cubano, con el objetivo de garantizar la continuidad e irreversibilidad del socialismo». 1 En su implementación exitosa los revolucionarios cubanos ponemos todo el entusiasmo, esfuerzo e inteligencia de que somos capaces. Para ello, necesitamos extraer conocimiento de cuanta fuente pueda sernos útil, pero principalmente de nuestras experiencias en la construcción de la sociedad socialista cubana, que nos permitan ver el mundo desde nuestras propias perspectivas.

Una de esas experiencias es el surgimiento en Cuba, en los años 80, de la industria biotecnológica —cuando apenas emergía en los países de mayor desarrollo—, y su crecimiento durante las tres décadas siguientes, hasta convertirse en un importante renglón de exportación. 2

La experiencia del «polo científico», como se conoce generalmente a nuestra industria biotecnológica y farmacéutica de avanzada, tiene especificidades dentro del contexto de la economía cubana, que es necesario resaltar como punto de partida de este análisis. A partir de la inauguración, en enero de 1982, por el Comandante en Jefe Fidel Castro, de un pequeño laboratorio con treinta científicos encargados de la producción de Interferón, la industria biotecnológica cubana creció aceleradamente, con nuevas instituciones y productos, hasta convertirse en lo que es hoy: un conjunto de veintisiete entidades que agrupan más de diez mil trabajadores, operan fábricas en Cuba y en otros países, aportan 141 productos al cuadro básico de medicamentos en la Isla, y realizan exportaciones por varios cientos de millones de dólares a más de cincuenta países.

Este despegue productivo, exportador y de desarrollo de infraestructura resistió el llamado Período especial, cuando la economía cubana, a causa de la desaparición del campo socialista europeo y del reforzamiento oportunista del bloqueo norteamericano, sufría una importante contracción de su producto interno y de sus mercados; y otros sectores tuvieron que reducir sensiblemente sus actividades.

Las exportaciones del polo científico han estado creciendo a más de 30% anual en la última década, y se han basado en productos no tradicionales (varios de ellos de propiedad intelectual cubana), con diversidad de destinos, con entornos regulatorios diferentes, y han requerido esquemas de negociación también no tradicionales. Tal operación no contó con inversión extranjera ni con créditos externos. Corrió a cargo del Estado y logró su recuperación y reproducción ampliada en un plazo sorprendentemente breve. Las negociaciones no comprometieron, en ningún caso, la propiedad estatal sobre los activos.

Un proceso similar no ha ocurrido en ningún otro país de América Latina. Tampoco, con esas características, en otros sectores de Cuba. Las experiencias en el turismo y la minería en el mismo período, también exitosas, se basaron en esquemas de inversión, gestión y negociación diferentes.

Por supuesto, hay determinantes científicas y particularidades del sector biofarmacéutico en la industria biotecnológica cubana; pero no es donde está lo principal. Probablemente esta experiencia tenga algo que decirnos sobre el proceso de conexión directa de la Ciencia con la Economía, y sobre las formas de gestión de la empresa estatal socialista. Si logramos descifrar estos mensajes, el caso del Polo científico dejaría de ser algo «particular» para convertirse en «anticipatorio» de lo que pudiera ser la Empresa socialista de alta tecnología, construida sobre el terreno fértil del capital humano y la cohesión social creados por la Revolución.

Intuiciones: ¿que aprendimos de esa experiencia?

Usamos el término «intuiciones» para subrayar que un análisis riguroso de los determinantes macro y microeconómicos de la evolución de la industria biotecnológica en Cuba tendrá que ser emprendido por especialistas en Ciencias económicas. Aquí nos limitaremos a exponer las regularidades e ideas generales que quienes hemos tenido la oportunidad de participar en el desarrollo de estas instituciones —y que no provenimos del campo de la economía— podemos extraer de la experiencia concreta. Estas son:

1. Hay un cambio en el contexto mundial para el desarrollo de nuestra economía, dado por la relación entre tecnologías y globalización.

Comprensiblemente, cuando se habla de ese «cambio de contexto», lo primero que viene a la mente es la desaparición del campo socialista europeo, con el que, hace tres décadas, Cuba realizaba más de 80% de su comercio exterior y con el que tenía acuerdos de integración económica a largo plazo. Eso es una enorme verdad; pero a los efectos del tema de este ensayo es imprescindible identificar otro proceso, que hubiera creado tensiones para la economía cubana aunque el campo socialista aún existiese. Se trata del acelerado desarrollo tecnológico de la segunda mitad del siglo xx y de la globalización de la economía que él hizo posible, y su efecto sobre los países de pequeño tamaño. Transitamos hacia una economía donde los productos de la industria se sustituyen muy rápidamente por otros mejores, y donde las tecnologías permiten enormes escalas de producción, y grandes reducciones de los costos unitarios.

Estos dos fenómenos se refuerzan mutuamente: la rentabilidad del proceso productivo moderno solo se logra con enormes escalas de producción, con grandes mercados para los productos. A su vez, esas grandes operaciones son las que permiten subsumir los altos costos fijos de la investigación científica para el desarrollo de nuevos productos, y de los estándares de calidad que mantienen la competitividad. Esta es una tendencia objetiva del desarrollo de las fuerzas productivas, y va a continuar. La consecuencia directa para los países pequeños como Cuba es la pérdida del poder de la demanda doméstica como motor del desarrollo industrial.

Las teorías «desarrollistas», vigentes en el pensamiento económico latinoamericano en los años 60 del siglo xx , proponían una industrialización nacional, con asimilación de tecnologías para sustituir importaciones. 3 En Cuba, durante el período revolucionario anterior a 1986, los ingresos externos se basaban en el azúcar y el níquel. De ahí debían salir los recursos que financiaran la infraestructura económica para satisfacer la demanda interna. Fue una estrategia correcta en su tiempo; sin embargo, ya no es viable en el nuevo contexto.

En nuestra experiencia concreta con los medicamentos de avanzada, aprendimos que no podemos producirlos solamente para la demanda nacional. Es la limitación del concepto de «sustitución de importaciones»: en algún momento aparece el razonamiento de que es más barato importar que producir. Necesitamos grandes operaciones de exportación para que ocurra el desarrollo tecnológico. Varios de los medicamentos y vacunas del Polo científico se producen hoy a una escala mayor a veinte veces la demanda doméstica. Es un cociente superior al que había para el azúcar.

Los cambios de contexto van siempre acompañados de nuevas oportunidades, pero también de peligros. Tendremos que aprender a construir la economía socialista cubana en ese nuevo escenario; un contexto mundial donde nuestra planificación no puede controlar —excepto para la pequeña fracción de la demanda nacional— el tamaño del mercado, ni los precios, ni los estándares técnicos de los productos, ni la dinámica de los cambios.

2. En el nuevo contexto, el desarrollo económico pasa obligatoriamente por el desarrollo de industrias de alta tecnología.

Cuba ha logrado un balance positivo de su comercio exterior, y eso es un importantísimo logro, después de la desaparición del campo socialista europeo y ante el mantenimiento de la guerra económica de los Estados Unidos contra la Isla. Eso no se puede minimizar, pero también es cierto que ese balance se alcanza a expensas de la exportación de servicios. En la de bienes, sigue siendo negativo. Tal situación puede y debe mejorar con la disminución de importaciones de alimentos —cuyos precios no cesan de crecer—; pero en un país con escasos recursos naturales, y con una población de edad promedio cada vez mayor, y elevada calificación, el balance positivo externo hay que lograrlo con productos de alto valor agregado. Así se recoge en el número 78 de los Lineamientos…, que indica: «Diversificar la estructura de las exportaciones de bienes y servicios, con preferencia las de mayor valor agregado y contenido tecnológico». 4

¿De dónde van a salir esos productos? De nuevo la experiencia del Polo científico puede tener algo que decir en este tema. Durante más de veinte años, sus organizaciones han negociado con instituciones privadas y públicas, grandes y pequeñas, de más de cincuenta países, en todos los continentes. El análisis exhaustivo de esa experiencia está pendiente, y no forma parte del objetivo de este ensayo. No obstante, en una primera aproximación, indica que es muy difícil abrir espacios con productos de bajo contenido innovador, y en competencia con muchos productores en el mundo.

Para los productos tradicionales de la industria (textiles, electrónica simple de consumo, y otros), la tecnología moderna permite escalas de producción muy por encima de la demanda solvente mundial. Para lo que no hay, ni habrá, sobreproducción es para los innovadores, y aquellos que todavía no existen. Es imprescindible entonces tenerlos; lo que no siempre significa que sean únicos, pero sí nada sencillos de producir, ni por su tecnología, ni por sus estándares de calidad, ni por la calificación de la fuerza de trabajo requerida. Operan entonces dos mecanismos que abren los espacios de exportación:

l Cuando existe concertación entre gobiernos para garantizar amplio acceso a la población y escapar de los precios abusivos de los productos innovadores cuando vienen de países industrializados.

l Cuando nuestros productos son únicos o tienen tan alto contenido innovador, que los haga entrar en los mercados aun en ausencia de acuerdos entre gobiernos.

Ambos mecanismos se relacionan y compensan entre sí. Mientras más fuerte es uno, menos debe serlo el otro y viceversa. Pero los dos requieren un alto «contenido en conocimientos» y ciencia, en el desarrollo del producto y en el proceso productivo. Eso no se alcanza simplemente importando tecnologías. Es esa la experiencia de las vacunas cubanas, la Eritropoyetina, el Heberprot, los sistemas SUMA, los genéricos de avanzada, los anticuerpos monoclonales y otros tantos. 5 O tenemos productos innovadores, o no tendremos exportaciones de alto valor agregado para financiar la continuidad de nuestro desarrollo económico y social.

3. La tarea no se limita al desarrollo científico. Lo principal es la conexión de la ciencia con la economía.

La importancia de la investigación científica, y del proceso más abarcador conocido como «gestión del conocimiento» para el desarrollo económico, han sido extensamente discutidos, y existe abundante literatura internacional, y también en Cuba, sobre el tema. No ampliaremos, pues, sobre la existencia de esa influencia, sino sobre los mecanismos por los cuales esta se produce.

La idea de que simplemente «sembrar ciencia» —es decir, formar científicos, crear instituciones, aumentar el financiamiento a la ciencia— se traducirá, de alguna manera, en desarrollo económico es vieja e ingenua, que no corresponde al contexto actual. Por supuesto que es una condición necesaria; lo nuevo es que ya no es suficiente.

Cuando los países hoy industrializados y técnicamente avanzados emprendieron su desarrollo, hace más de ciento cincuenta años, tenían, en muchos sectores productivos, un nivel tecnológico inferior al que tienen en la actualidad los países del Sur. En 1880, la renta per cápita de aquellos era apenas dos veces la de estos; no obstante, en ese momento eran la avanzada de la tecnología. No había un «primer mundo» al cual mirar. No existían empresas multinacionales que captaran las innovaciones e inundaran los mercados; ni «robo de cerebros». El desarrollo científico nacional y las innovaciones se revertían directamente en la industria nacional.

Ese no es el mundo actual. Hay una distancia grande y creciente entre los países industrializados y los subdesarrollados en cuanto a la producción de ciencia. Pero lo más importante es que la distancia es mayor en cuanto a la utilización de la ciencia. Los países del Sur, que tienen 81,7% de la población mundial, producen 32,4% de las publicaciones científicas, pero poseen solo 4,5% de las patentes. De los 59 millones de inmigrantes que, según se estima, viven en los países más desarrollados, 20 millones tienen educación superior.

Aun dentro de las economías domesticas de los países industrializados, se aprecia, en los últimos cincuenta años, una internalización de la actividad científica dentro de las empresas. La fracción de la inversión en ciencia financiada por estas es de 64% en Francia, 71% en los Estados Unidos y Alemania, y 79% en Japón. En los países del Sur ese proceso no ha ocurrido, y la actividad científica sigue siendo, en esencia, académica y sufragada mayoritariamente por el Estado. Sus resultados no se trasvasan a las empresas nacionales, y esa promoción de actividades científicas desorientadas no genera tecnologías socialmente valiosas. Solo multiplica información irrelevante y de difícil acceso.

La creación de valor depende, cada vez más, de un mejor uso del conocimiento; y, a su vez, de la fortaleza de los vínculos entre los diferentes actores del sistema nacional de innovación. Lo que explica el desarrollo industrial de la biotecnología en Cuba no es ciertamente una mayor inversión en investigación científica. El porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) que se dedica en Cuba a ciencia y técnica (0,72%) es inferior al de América Latina (1,09%). También lo son nuestras cifras de producción de literatura científica; y, de hecho, el financiamiento presupuestado a la investigación científica en la Isla, también sufrió los efectos del Período especial.

Lo que se construyó en el Polo científico a partir de los años 80 fue un sistema de conexión directa entre la investigación y la producción, con un ciclo económico de autofinanciamiento. 6

4. Las nuevas tecnologías requieren un nuevo tipo de empresa.

El principal resultado del Polo científico no es ninguna de sus vacunas, ni sus anticuerpos: es el tipo de organización económica. Si analizamos las instituciones de la Biotecnología cubana no como centros científicos (que también son), sino como organismos económicos, se dibuja el cuadro organizativo que la experiencia práctica fue construyendo:

l Instituciones «a ciclo completo» de investigación-producción-comercialización.

l Orientación exportadora y actividad de exportación (y de importación de insumos) directa.

l Sistema de gestión descentralizado que no es el clásico esquema empresarial, ni el de la unidad presupuestada.

l Centros integrados en un sistema de potenciación mutua para las investigaciones, la producción y las negociaciones externas; y, a su vez, para la función social de sus productos en Cuba, fundamentalmente en el sistema de salud.

l Internalización de la investigación científica como parte de sus costos fijos, potenciada con los estudios que también se realizan en las instituciones cubanas que usan los productos.

l Utilización de su potencial científico como palanca de negociación, valorizando en sus transacciones no solamente los productos, sino sus «activos intangibles».

La organización productiva de la economía del conocimiento ya no puede construirse, como las industrias de mediados del siglo xx , alrededor de un producto o de una tecnología, porque estos cambian cada vez más rápido. Tiene que hacerse alrededor de una capacidad continua de crear y asimilar conocimientos que generen nuevos productos y nuevas tecnologías. De ahí proviene la necesidad de internalizar la investigación científica dentro de la organización productiva. En el lapso históricamente breve de treinta años de existencia de la industria biotecnológica cubana, algunos centros han debido cambiar varias veces el «producto líder» de sus exportaciones.

Viendo esta experiencia desde una perspectiva histórica, es un caso más de la regularidad de que las tecnologías muy novedosas raramente se insertan en las organizaciones ya existentes, sino que «crean» la suya propia. Así, hace siglos las nuevas tecnologías agrícolas «inventaron» la granja; la primera revolución industrial «inventó» la fábrica; y la segunda, sustentada en la electricidad y el petróleo, condujo a la administración científica industrial tal como hoy la conocemos. En el mundo actual, la creciente integración entre la ciencia y la producción comienza por laboratorios científicos en las industrias, pero termina por crear un nuevo tipo de organización productiva que introduce la investigación científica dentro de la cadena de valor, y la utiliza como activo en las negociaciones para la realización comercial del valor agregado. Este proceso de surgimiento de empresas de alta tecnología no es privativo de la biotecnología (aunque en Cuba haya empezado por ahí).

5. La Empresa de alta tecnología requiere un contexto regulatorio específico.

Las empresas surgen y se desarrollan no solo impulsadas por sus tecnologías y por las oportunidades de mercado; sino también promovidas o inhibidas por el contexto regulatorio en el que operan. Las regulaciones económicas se construyen en todos los países en función de determinados objetivos y valores prevalecientes en cada sociedad.

La atención directa de las instituciones biotecnológicas emergentes en Cuba, por la instancia superior de dirección del país (surgieron subordinadas al Consejo de Estado), y en muchos casos personalmente por el Comandante en Jefe, Fidel Castro, las protegió del posible efecto inhibidor de regulaciones concebidas con otro propósito y para otro tipo de emprendimiento.

En los últimos años, la capacidad de compra de Cuba en el exterior se ha movido alrededor de 20% del PIB. Aun asumiendo los riesgos de las extrapolaciones lineales a partir de los indicadores económicos, esta cifra sugiere que hay una pequeña parte de nuestra economía que opera en función de la demanda externa, mientras que el resto lo hace para la interna. Las organizaciones productivas que trabajan para el mercado externo generalmente tienen mayor productividad por hombre, aun calculando el ingreso en divisas como equivalente 1 a 1 al de moneda nacional. La diferencia sería aún mayor si se utilizase otra tasa de cambio que reflejara mejor el poder adquisitivo de la moneda. Las que producen para la demanda doméstica (numéricamente muchas más) han tenido en estos años, como ha sido públicamente criticado, y discutido en la Asamblea Nacional, baja productividad del trabajo.

Obviamente, no podemos regular ambos espacios económicos de la misma manera. Cuando se intenta disecar los objetivos de las regulaciones que la rigen, se ve más claramente esta dicotomía.

l Para la mayor parte de la economía nacional lo más importante ahora es el incremento de la productividad del trabajo. Para los sectores exportadores que ya lo tienen, es el crecimiento del sector, de su volumen de actividad económica. Este crecimiento, aun si ocurriese a expensas de una menor reducción de la productividad por hombre, incrementaría la de la media nacional.

l Para la mayor parte de la economía nacional el «cuello de botella» del crecimiento está hoy en la producción. La demanda doméstica no está saturada para la gran mayoría de los productos; pero para los sectores exportadores frecuentemente no es la capacidad de producción, sino la penetración en mercados externos.

l Para la mayor parte de la economía nacional es muy importante el ahorro y la reducción del costo unitario de sus operaciones. En los sectores exportadores que están llamados a crecer es más importante el costo de oportunidad, en cuanto al mercado, que perdemos por dejar de hacer algo; y las operaciones que abren mercados pueden tener sentido aun si aumentan el costo unitario (por supuesto, dentro de la rentabilidad).

l En los sectores que operan en función de la demanda doméstica, la planificación socialista puede decidir su satisfacción, los precios internos, y los estándares técnicos de los productos. En los sectores exportadores, ninguno de estos tres aspectos están bajo nuestro control y, muy frecuentemente, aparecen oportunidades y problemas imprevistos.

La conclusión es que un conjunto de regulaciones que introduzca presiones para el incremento constante de la productividad (por ejemplo, vinculándola al salario), y para la reducción continua del costo unitario, será sin dudas conveniente para la mayor parte de la economía nacional, pero puede resultar corrosivo para los sectores emergentes exportadores de alta tecnología. La tendencia mundial en estos sectores ha sido, y seguirá siendo, al incremento de los «costos fijos», dados por la investigación científica, el desarrollo de nuevos productos y la evolución de los estándares de calidad. Esta tendencia hay que asumirla y enfrentarla subsumiendo los costos fijos en operaciones productivas y exportadoras de mayor volumen, no buscando ahorros marginales en los procesos que tenemos hoy.

Este razonamiento no implica que el ahorro no sea importante, pero sí que en la vida real de la microeconomía —no en la macro— puede suceder que los objetivos del ahorro y del crecimiento entren en contradicción; y cuando eso sucede, en algunos casos hay que priorizar uno u otro. En una actividad social «presupuestada», la prioridad será siempre el ahorro; y también lo será en una productiva, para satisfacer una demanda cautiva, de volumen y precios bajo control del Estado. Pero en una destinada a abrir espacio en la demanda externa, la prioridad es el crecimiento. El propio esfuerzo por el ahorro y la mayor eficiencia no tiene como objetivo primario incrementar la ganancia por unidad física producida, sino disponer de márgenes de precios para aumentar la penetración en mercados externos.

No se trata de que los sectores exportadores de alta tecnología no deban ser regulados; sino de que hay que hacerlo de manera diferenciada. Ello no supone contraponer la productividad al crecimiento; sino comprender que hay acciones para el incremento de la productividad a corto plazo —frecuentemente concentradas en la organización del trabajo— y otras para su sostenibilidad en el mediano plazo, que dependen, con frecuencia, de gestión del conocimiento e inversión; y en los sectores de alta tecnología el «mediano plazo» llega muy rápido.

El problema no es nuevo, ni es exclusivo de Cuba. En otros países que se han planteado estimular el crecimiento de esos sectores, hay antecedentes del establecimiento de contextos regulatorios diferenciados. La creación en los Estados Unidos, en 1971, de un nuevo mercado de valores (NASDAQ) —complementario de la bolsa clásica (New York Stock Exchange)—, con regulaciones diferentes, el surgimiento análogo, en 1995, del Alternative Investment Market, en Londres; las Zonas Económicas Especiales, en China e India, y otras experiencias, tienen en común el intento de construir un contexto regulatorio que incentive el surgimiento de empresas tecnológicas basadas en productos novedosos, y la inversión de riesgo. Usualmente son pequeñas, y concentradas en crecer. Ninguna de estas experiencias es idéntica a otra, y ninguna es «copiable» para Cuba, pero lo que siempre aparece como constante es la necesidad de regulaciones específicas para estimular y proteger el crecimiento de estos sectores.

Mientras más avanzada es la tecnología, y más novedosos los productos de una empresa, menos predecibles se hacen sus operaciones y sus indicadores. El contexto regulatorio tiene que prever un espacio de exploración, riesgo y adaptación rápida para este tipo de empresa; mayor que el tolerable para otras de tecnologías más convencionales y de mercado conocido.

La conexión directa de la ciencia con la economía no es un proceso espontáneo; ni bajo las presiones del mercado, ni como consecuencia de la inversión social en desarrollo científico. Requiere intencionalidad y conducción.

6. La inversión extranjera no es la palanca adecuada para el desarrollo de la Empresa de alta tecnología.

Uno de los rasgos que más sorprende a quienes, en el exterior, escriben sobre la biotecnología cubana, es que esta se desarrolló como una inversión del Estado, sin acudir a la extranjera. Quizás su desarrollo se deba precisamente a eso. En ningún país del mundo, que conozcamos, ha surgido un sector biotecnológico innovador a partir de la inversión proveniente de los países industrializados. Ni China, ni India, ni Brasil —países «emergentes»— han logrado un despegue acelerado de la biotecnología. La primera instalación productiva de anticuerpos monoclonales terapéuticos en China, y la primera en India, fueron empresas mixtas en colaboración con Cuba. La primera fábrica de proteínas recombinantes de Brasil, también.

La iniciativa del «corredor biotecnológico» del gobierno de Malasia, que intentó atraer inversión extranjera en este campo, no logró cristalizar. La estrategia de los parques tecnológicos en China, sin desconocer los innegables logros de ese país, también ha sido criticada, en el sentido de que las empresas multinacionales que invierten transfieren allí la etapa de manufactura masiva de determinados productos, pero retienen en sus países de origen las etapas de investigación científica, desarrollo de productos, y evaluación post-venta, que es donde radica lo más importante de la cadena de valor de las industrias intensivas en conocimiento. 7 La globalización económica del mundo actual ha sido construida por las naciones ricas para su propio beneficio; y las relaciones económicas internacionales prevalecientes en el capitalismo neoliberal, tienen mucho de relación «depredador-presa».

Las justas relaciones económicas que Cuba construyó con la Unión Soviética y el campo socialista eran un modelo diferente; pero ya no existen. Las que está construyendo con Venezuela en el contexto del ALBA también son un modelo diferente, pero todavía en construcción.

Las fuentes de inversión extranjera directa de los países capitalistas industrializados operan con las reglas de la competencia por la apropiación de la máxima ganancia, y ello implica la retención de los eslabones esenciales de la cadena de valor. El tránsito a una economía basada en el conocimiento ha ido desplazando esos eslabones, desde la manufactura al desarrollo de productos, y de este a la investigación científica, y no serán transferidos por la inversión extranjera.

Los países del Norte que comenzaron el tránsito hacia una economía basada en el conocimiento, lo hicieron internalizando capacidad científica en las industrias que ya tenían, y a partir de las fortalezas financieras y de control de mercados que también tenían. La historia de la industria biotecnológica cubana es exactamente la inversa: construcción de capacidades productivas a partir de las científicas y del capital humano pre-existente. Esa trayectoria retiene en Cuba las fuentes principales de valor agregado. No se puede recorrer basándose en inversión extranjera, lo que no quiere decir que dejemos de utilizarla selectivamente en determinadas operaciones.

Ello explica —adicionalmente al bloqueo extraterritorial norteamericano— la infertilidad de los acercamientos de la industria farmacéutica europea a la biotecnología cubana. La experiencia concreta de múltiples negociaciones indica la incompatibilidad entre el interés de esas empresas en «alquilar» capacidad científica en Cuba o comprar nuestras patentes, y el reclamo cubano de abrir las murallas del proteccionismo y obtener acceso a sus mercados, desde la industria cubana.

7. El enfrentamiento a los monopolios de las empresas multinacionales requiere acuerdos regionales entre gobiernos.

A pesar del discurso neoliberal sobre el libre comercio, la práctica histórica del capitalismo en los países desarrollados ha sido esencialmente proteccionista. El tránsito a una economía basada en el conocimiento refuerza ese proteccionismo en los productos de alto valor agregado. En estos sectores de la economía, esos países y sus empresas han acudido a dos tipos principales de barreras no arancelarias: las de la propiedad intelectual (patentes) y las técnicas. Ambas funcionan como frenos para que el Sur no produzca bienes y servicios de alta tecnología.

En los últimos años, hemos visto debilitarse la barrera de patentes, especialmente en el sector farmacéutico. Es cierto que el reconocimiento mundial de estas es exigido por la Organización Mundial de Comercio, pero también ocurre que muchos productos de altas ventas están llegando al momento de expiración de sus patentes, y que incluso antes, el mantenimiento de precios altos de medicamentos, por el solo hecho de tener protección de propiedad intelectual, se vuelve políticamente insostenible, como se demostró en los enfrentamientos exitosos de los gobiernos de Sudáfrica y Brasil a las patentes de los medicamentos contra el SIDA. 8 Pero, al mismo tiempo, las barreras técnicas, bajo la forma de regulaciones sobre los atributos que deben tener los productos y los procesos, están creciendo aceleradamente. Esta forma de «proteccionismo tecnológico», además, no se circunscribe a las limitaciones de entrada que imponen los países desarrollados para proteger sus propios mercados domésticos; sino que el reclamo de armonización mundial de las regulaciones les permite proteger los de todos los países del mundo y preservarlos para sus propias empresas.

Estas tendencias se expresan en el sector farmacéutico de forma más visible, pero va emergiendo también en sectores como en la producción de alimentos, y se irá extendiendo a otros. La consecuencia inmediata es que el desarrollo de industrias de alto valor agregado en Cuba, y en países del Sur, requerirá acuerdos regionales entre gobiernos, que abran espacio a nuestros propios productos y construyan un contexto regulatorio donde la prioridad sea su impacto social. Varias de las grandes operaciones exportadoras y de transferencia de tecnología del Polo científico han tenido este enfoque, en el que el desarrollo industrial desborda el campo de la interacción económica entre empresas, para vincularse, cada vez más, con las estrategias políticas.

El reto del mediano plazo

Cuando en Cuba se habla de la economía, la expresión cotidiana es la de «dificultades económicas». Estas son muy reales, y sería irresponsable desconocerlas. Pero todo análisis serio tiene que empezar reconociendo que, en los veinte años que precedieron al VI Congreso del Partido, nuestro país libró una batalla colosal en el campo de la economía, enfrentando el Período especial, y emergió, con heridas y secuelas, pero esencialmente victorioso.

Una pérdida abrupta de más de 80% del comercio exterior, una caída de más de 30% del PIB, un incremento enorme de los precios del petróleo, y la continuidad de una agresión económica externa sin precedentes en la historia, fueron enfrentados sin deterioros significativos de los indicadores básicos de educación, salud, seguridad ciudadana, equidad y empleo; como se reconoce en los estudios del Índice de Desarrollo Humano, publicados por Naciones Unidas. 9 El país reorientó su comercio exterior, requilibró sus finanzas externas e internas, remprendió el crecimiento del PIB, y en importantes indicadores recuperó las cifras anteriores a 1989.

Ahora emprendemos una segunda batalla, para enfrentar las secuelas del Período especial, que exige, como se expone en los Lineamientos del VI Congreso del Partido,

soluciones a corto plazo encaminadas a eliminar el déficit de la balanza de pagos, que potencien la generación de ingresos externos y la sustitución de importaciones, y a su vez den respuesta a los problemas de mayor impacto inmediato en la eficiencia económica, la motivación por el trabajo y la distribución del ingreso. 10

Pero después (y aun simultáneamente) vendrá una tercera batalla en la que debemos enfrentar retos ante nuestra economía que tienen un carácter permanente. Estos son, en esencia, el de la estructura demográfica de la población cubana, y el de la globalización de la economía, así como la interacción entre ambos. En los años 50, teníamos una pirámide etaria de base ancha, con muchos jóvenes, prácticamente igual a la de 1907. En las cinco décadas transcurridas desde el triunfo revolucionario de 1959, esa estructura se modificó. Tenemos ahora más de 18% de la población por encima de los sesenta años de edad, y un pronóstico de que llegará a 30% en el año 2030. La natalidad cayó por debajo del nivel de remplazo, y las cifras de los que arriban a la edad laboral apenas alcanza a las de los que llegan a la jubilación.

En la compleja causalidad de esta transición demográfica está el aumento de la esperanza de vida al nacer, y la reducción de la natalidad que sigue al incremento del nivel educacional de la mujer y su incorporación social. Un fenómeno similar ocurrió en el siglo xx , en Europa y Norteamérica, pero allí fue mucho más lento, y paralelo al desarrollo industrial. En Cuba produjimos un desarrollo social por delante del económico. Y eso es esencialmente positivo: refleja el principio político de que los derechos humanos a la salud y la educación deben ejercerse de manera inmediata, repartiendo lo que tengamos. Es algo de lo que debemos sentirnos orgullosos; pero no por eso deja de ser un problema, cuya solución hay que encontrar. Si logramos construir desarrollo social desde la política (no desde la economía), ahora tenemos que construir desarrollo económico a partir de aquel. Ello va a requerir mucha creatividad. No hay referentes externos para un desafío de esta naturaleza.

Una estructura demográfica como la que tenemos demanda una economía tecnológica, de alto valor agregado. Pero ese aparato productivo hay que construirlo en el contexto de la globalización de la economía; que es muy diferente de la que había en los años 60, cuando la Revolución emprendió sus primeros programas de desarrollo. El capitalismo ha sido «globalizante» desde su surgimiento, pero el ritmo de esa globalización y el crecimiento del comercio internacional se han acelerado en los últimos cincuenta años. La economía cubana —como la de todos los países pequeños— será cada vez más dependiente de sus relaciones externas. Y no podremos equilibrar nuestra balanza de exportación con productos tradicionales, y menos aún con recursos naturales no renovables, de los que tenemos pocos. El turismo y los servicios médicos están funcionando como compensación y factores de estabilidad económica, pero tienen límites de crecimiento.

Si no logramos que nuestro aparato industrial transite rápidamente hacia productos de alto valor agregado, con capacidades productivas para aquello que está en la frontera entre la ciencia y la tecnología, corremos el riesgo de desindustrialización, pérdida de empleos fabriles, expansión desmedida de los servicios, déficit comercial persistente, y erosión del propio capital humano. El reto es muy grande y muy importante. Establecer relaciones económicas diversificadas y simétricas con el mundo es, en última instancia, un problema de soberanía nacional. Si no construimos aceleradamente capacidades productivas para bienes de alta tecnología, el país estaría en un plano de subordinación, porque sería abastecido de cosas complejas desde fuera, incapacitado de potenciar los nuevos conocimientos. En esa batalla tiene que involucrarse todo el potencial científico cubano. Pero no podemos desconocer un tercer desafío: recuperarnos del daño que hizo el Período especial, en todas las esferas de la vida nacional. Sería pretensioso e ingenuo afirmar que la ciencia no recibió ese impacto. En 2001, el porcentaje del PIB invertido en ciencia y técnica era de 0,98%, superior al promedio de América Latina. 11 En 2007, decreció hasta 0,72%, por debajo de la media latinoamericana de 1,09%. Nuestra producción de publicaciones científicas fue, en 2007, de 6,67 artículos por cada cien mil habitantes, cifra inferior a la media de 8,20 para América Latina y el Caribe. En una compilación hecha para la UNESCO por el Observatorio Canadiense de Ciencia y Tecnología, se registraron 775 publicaciones científicas de instituciones cubanas, contra 6 197 provenientes de Argentina, 8 262 de México y 26 482 de Brasil. La cifra de usuarios de Internet era, en 2008, de 12,94 por cada cien personas, también inferior a la de 28,11 en Argentina, 21,43 en México y 37,52 en Brasil.

Mas allá de las cifras, la percepción compartida por muchos es que las dificultades económicas del Período especial afectaron sensiblemente la actividad científica, y que precisamente el sector de la biotecnología es una de las excepciones. De hecho, en el capítulo sobre Cuba del Informe UNESCO sobre la Ciencia en 2010, 12 al tratar de los resultados de la investigación, prácticamente todos los ejemplos que se citan son de este sector. Debemos preguntarnos por qué. Obviamente, no se trata de que en unas instituciones laboren científicos más competentes o más dedicados que en otras. La respuesta hay que buscarla precisamente en el modelo de interacción directa, a ciclo completo, que se construyó con un doble trasvase: el de los resultados científicos a la actividad productiva en la misma organización; y el de recursos de la actividad comercial y exportadora hacia la científica.

Encontrar dentro del modelo económico que estamos rediseñando un esquema viable de financiamiento de la investigación científica, dentro y fuera del sistema empresarial, es uno de los retos importantes que tenemos, no solo para la ciencia, sino para el propio modelo económico. En tal sentido, el número 24 de los Lineamientos establece: «Los centros de investigación que están en función de la producción y los servicios deberán formar parte de las empresas o de las organizaciones superiores de dirección empresarial, en todos los casos que sea posible». 13 Ahí está uno de los componentes de la estrategia. No el único.

Los frentes de la batalla

Los Lineamientos de la Política Económica y Social aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba establecen claramente que el enfrentamiento a los problemas de la economía debe transitar por dos tipos de soluciones: las de corto plazo, que deben buscar un equilibrio rápido de la balanza de pagos y un aumento de la eficiencia económica y la motivación por el trabajo, y las sostenibles a más largo plazo. Estas últimas deben conducir a «una autosuficiencia alimentaria y energética altas […] así como el desarrollo de nuevas producciones de bienes y servicios de alto valor agregado». 14

Estas tienen tres orígenes posibles: o importamos tecnologías con nuestros limitados recursos, o buscamos inversión extranjera que las traiga (con el riesgo de construir nuevas dependencias), o las extraemos de nuestra propia capacidad científica. Las dos primeras pueden ser rápidas, pero son poco sostenibles. La tercera es robusta. Los países siempre se han construido de dentro hacia fuera, y no al revés; pero ¿puede esta vía ser también rápida? Esa es precisamente la batalla que debemos dar ahora quienes trabajamos en el sector de la ciencia, y la responsabilidad histórica que asumimos en la defensa de nuestro socialismo en el campo económico, y hay que darla, al menos, en cuatro frentes:

1. La Empresa socialista de alta tecnología. Con independencia del sector especifico de la producción, una Empresa de alta tecnología es una organización que ha sido capaz de construir un ciclo completo de investigación-producción-comercialización, que le permite tener productos novedosos, de alto valor agregado, y sustituirlos periódicamente por otros mejores, con estándares de calidad elevados y crecientes. Opera generalmente a bajo costo por peso y alta productividad del trabajo, y emplea recursos humanos de alta calificación. En los países grandes, puede operar en función de la demanda doméstica. Para los pequeños, hay un vínculo inescapable entre alta tecnología y exportaciones.

Ahora es el momento de capturar, en nuestras leyes y regulaciones, la existencia de este tipo de empresa y sus formas de funcionamiento, e identificar cuáles organizaciones, en este u otros sectores de la economía, pudieran serlo. En estas empresas, las conexiones entre la ciencia y la economía funcionan en ambas direcciones: los resultados de la ciencia se convierten rápidamente en nuevos productos y servicios, y su realización comercial (sobre todo exportadora) es una fuente de financiamiento de la investigación científica. Tal nexo ocurre en el contexto de la misma organización, sin los costos de la transacción academia-empresa en instituciones diferentes.

El surgimiento, a partir de colectivos científicos, de empresas de alta tecnología es expresión de madurez de nuestro sistema de ciencia y técnica. Son el instrumento principal por el cual las «entradas» de inversión social en estas se transforman en «salidas» de impacto económico. Estas organizaciones tienen rasgos de la empresa tradicional y de la unidad presupuestada: deben ser rentables y eficientes en el corto plazo y crecer en sus operaciones; pero también cuidar el mediano plazo, subsumir importantes gastos de investigación y desarrollo de nuevos productos, y asumir misiones sociales relacionadas con el impacto de estos.

Ellas requerirán de una clara conceptualización en nuestro modelo económico, y un «traje a la medida» para sus formas de funcionamiento y control. También será imprescindible un diseño cuidadoso de las organizaciones superiores de dirección empresarial para que sean capaces de diseñar y conducir las estrategias, y de evaluar el desempeño de las empresas de base, no solo en función de los planes anuales, sino en el más complejo proceso a mediano y largo plazo, y que puedan manejar las incertidumbres de los mercados externos, y extraer ventaja de la integración que deriva de la propiedad social sobre las empresas. En los sectores contentivos de empresas de alta tecnología, tendrán que ser dotadas de capacidad de interpretar las tendencias de la ciencia y la técnica en su área.

2. La innovación en todo el sistema empresarial. La segunda de las funciones de la ciencia en el modelo económico es la de incrementar el valor añadido de los bienes y servicios de todo el aparato productivo. Con independencia del nivel tecnológico que tenga hoy cualquiera de nuestras operaciones productivas, su valor agregado debe crecer. El esquema clásico de innovación espontánea más «introducción de resultados» (con estímulo moral y material al innovador), que funcionó durante décadas, está agotado, y hay que identificar las causas. La queja tan persistente de muchos dirigentes científicos de que el aparato empresarial no utiliza los resultados de nuestra ciencia, indica que hay razones de fondo en esto. O bien los resultados no son tan «introducibles», o las empresas carecen de incentivos para introducirlos, o hay una mezcla de ambas cosas. La imagen del innovador individual con la idea brillante, de aplicación inmediata, es del siglo xix ; no funciona en el xxi . La innovación en la empresa moderna es una actividad de toda la organización, integrada a sus procesos esenciales. No tiene que partir siempre de «descubrimientos científicos» de la propia empresa, ni siquiera de instituciones científicas cubanas. La revolución de la informática hace que haya mucha información y tecnologías disponibles en las redes, de acceso barato. Lo que es imprescindible es que la empresa tenga capacidad para absorberlas. La innovación debe ser «guiada por la demanda», es decir, incentivada por las oportunidades que se identifiquen para nuevos productos y servicios que incrementen la rentabilidad. Su introducción pasa, con frecuencia, por decisiones de inversión, o al menos por un lapso entre el esfuerzo innovador y su retorno económico. Estos procedimientos, y los incentivos para emplearlos, deben ser capturados en la nueva Ley de Empresas e implementados en todos los sectores de nuestra economía.

3. Las universidades. Una tercera función de la ciencia en el modelo económico cubano está en el acercamiento del dispositivo docente al productivo. La mayor parte del capital humano para la investigación científica, y el que tiene, como promedio, mayor calificación académica, está en las universidades. Precisamente una de las principales heridas del Período especial, que debemos curar con prisa, es que aflojó los lazos entre ellas y la economía, construidos desde los años 60 a partir del pensamiento de Fidel Castro y Ernesto Guevara. Recuperar y multiplicar el espacio de la educación superior en la economía, y no solamente en la formación de cuadros, es una de las urgencias del momento. Una vez más, es una interacción en ambos sentidos: el del impacto de las ideas y resultados del potencial universitario sobre la economía, y el de esta sobre la calidad de la docencia.

La «conectividad social» de la ciencia no se limita a sus vínculos con el aparato productivo, sino, de manera muy relevante, con la educación. Es de la única manera que el potencial científico se reproduce. Sobre las relaciones Universidad-Empresa hay una enorme literatura. Otros compañeros en Cuba han producido importantes reflexiones sobre el tema. 15 Aquí solamente subrayaremos algunas intuiciones surgidas de la experiencia del sector de la biotecnología. Hay dos distorsiones que evitar: la primera es la copia del modelo de propiedad intelectual más negociación de patentes, que ha guiado la interacción entre universidad e industria en los países capitalistas desarrollados. Es un modelo que introduce «relaciones de mercado» en el uso del conocimiento, genera nuevos costos de transacción, y debilita el compromiso de los investigadores con el impacto final de sus resultados en la sociedad. Los propios pensadores de los países que lo aplican cada vez lo critican más, por disfuncional. Ese no es nuestro camino.

La segunda distorsión que evitar es la visión de las áreas universitarias construyendo pequeñas fábricas y comercializando productos. Ese tampoco es el camino. El vínculo hay que construirlo preservando las especificidades de la actividad científica en cada espacio. La investigación universitaria tiene mayor contenido de exploración, mientras que la de empresa se concentra más en la explotación de los resultados y su escalada. La primera es el espacio para proyectos científicos de mayor riesgo (y mayor retorno potencial), que es necesario financiar con un esquema presupuestado, pues su ciclo de recuperación no cabe en los ejercicios económicos de la vida empresarial. Opera con mayor abundancia de recursos humanos, entre ellos los estudiantes, y es más multidisciplinaria porque su función incluye la formación de cuadros. Lo fértil está precisamente en la interacción de enfoques diferentes. Para estudiar cómo se hace esto en el socialismo no tenemos puntos de referencia. La experiencia de la URSS no fue exitosa en la movilización del ambiente académico en función del desarrollo económico. 16 La débil vinculación entre la ciencia y la producción, a pesar de tener 25% de todos los científicos del mundo, fue uno de los factores determinantes del estancamiento que precedió a su desintegración. En Cuba, tendremos que ser muy creativos en la construcción de nuestro propio modelo.

4. Los centros universitarios municipales y el desarrollo local. Esta cuarta función de la ciencia en el modelo económico es la más ambiciosa: se trata de construir un sistema de producción, estructuración, circulación y absorción de conocimiento en toda la sociedad. El concepto de «gestión del conocimiento» incluye la investigación científica tal como la conocemos, pero también otros propósitos como la identificación de las necesidades de conocimiento y sus fuentes posibles, la construcción de capacidad absortiva para la ciencia y la tecnología en el aparato empresarial, la captación del saber tácito que se genera en las empresas, la formación de cadenas productivas a nivel local, y la asimilación del método científico como un componente de la cultura general en la sociedad cubana.

La extensión del uso de tal método (de pensamiento, generación y evaluación objetiva de hipótesis), y de la capacidad de interpretación y asimilación social de la ciencia, podrá parecer un objetivo demasiado audaz; pero no lo es más que la Campaña de Alfabetización en un año, que ya hicimos con éxito en 1961. Nuestra sociedad socialista puede planteárselo. Las primeras experiencias en programas de desarrollo local basados en la gestión del conocimiento ya están indicando que es alcanzable, 17 y que tiene enormes potencialidades para la economía, la docencia, la ciencia y la cultura. La conexión entre la ciencia y la economía no es un proceso espontáneo: requiere dirección consciente, estrategia, y dispositivos de intermediación y catálisis. En estos propósitos, los 123 Centros universitarios municipales, que surgieron en Cuba a partir de 2004, pueden ser un dispositivo muy poderoso, convertirse en uno de los actores principales del desarrollo económico a nivel local asumiendo funciones de captación y distribución de conocimientos, y llegar a ser la institución docente y científica principal del municipio, y construir conexiones entre las instituciones del territorio y las de otros, incluyendo los centros científicos de carácter nacional.

Las palancas del socialismo

En el mundo interconectado de hoy, el desarrollo científico no puede verse como equivalente a «volumen de la actividad científica» —cantidad de investigadores, centros, porcentaje del PIB que se invierte en ciencia, publicaciones, etc.—, sino como la combinación de este más sus conexiones con la economía, la educación, y otros sectores sociales. La construcción de vínculos entre la ciencia y la producción, de la que depende el valor agregado de nuestros productos, y el desempeño exportador de la economía cubana tienen como actor principal a la empresa estatal socialista, a través de la cual se expresa la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción, y la distribución del producto social con arreglo al trabajo. El modelo económico cubano deberá incluir los mecanismos concretos por medio de los cuales esa conexión de la ciencia con la economía debe producirse. A eso nos convoca precisamente el Lineamiento 132, cuando habla de

perfeccionar las condiciones organizativas, jurídicas e institucionales para establecer tipos de organización económica que garanticen la combinación de investigación científica e innovación tecnológica, desarrollo rápido y eficaz de nuevos productos y servicios, su producción eficiente con estándares de calidad apropiados y la gestión comercializadora interna y exportadora. 18

Los treinta años de la biotecnología en Cuba nos aportan una experiencia concreta sobre este proceso. De hecho, los centros del Polo científico han estado operando como empresas socialistas de alta tecnología, donde ha funcionado muy bien la combinación de propiedad social y gestión descentralizada. Ha demostrado también de qué manera puede el socialismo expresar sus ventajas para la conexión de la ciencia con la producción, y el tránsito hacia una economía basada en el conocimiento. La propiedad privada y la economía de mercado no son dispositivos de conexión de la ciencia con la economía; son obstáculos.

La limitación en el desarrollo de la biotecnología en otros países de América Latina parte del carácter privado del aparato productivo, y su subordinación a los países centrales. Ello lo desarticula del proceso social de creación del conocimiento científico. Ambos sectores, el de la ciencia y el de la producción, se conectan por separado con los dispositivos científicos y productivos en el exterior, pero no interactúan. Solamente el socialismo puede romper ese círculo vicioso de dependencia. En Cuba esta afirmación ya no es «teórica». Hay evidencias de que se puede lograr. Pero junto con ellas está ahora la responsabilidad de capturar esas experiencias y dibujar, dentro de nuestro modelo económico y sus diversos escenarios, los procesos por los cuales el desarrollo científico irá asumiendo una función directa como motor del desarrollo económico, y no simplemente de consecuencia distal de este.

La Revolución, con su obra masiva de formación de capital humano, de cohesión social y de valores, ensanchó el espacio de lo posible. Ni la biotecnología, ni la Universidad de las Ciencias Informáticas, ni los médicos de «Barrio Adentro», hubiesen podido existir en los años 60. Fueron necesarias tres décadas de construcción socialista para hacerlo posible.

Ahora hay que partir de esa base y vislumbrar «el país posible» que podemos construir: una sociedad justa y solidaria, con una población saludable y culta, sustentada por una economía de alta tecnología enraizada en empresas de propiedad social, y protagonista de la integración latinoamericana. Así lo vio Fidel cuando dijo, en medio de las tensiones de aquel duro 1993, que

la ciencia y las producciones de la ciencia, deben ocupar algún día el primer lugar de la economía nacional. Pero partiendo de los escasos recursos, sobre todo de los recursos energéticos que tenemos en nuestro país, tenemos que desarrollar las producciones de la inteligencia, y ese es nuestro lugar en el mundo, no habrá otro. 19

Notas

1. Partido Comunista de Cuba, «Resolución del VI Congreso sobre los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución», junio de 2011, disponible en http://www.cubadebate.cu.

2. Agustín Lage, «La economía del conocimiento y el socialismo: reflexiones a partir de la experiencia de la biotecnología cubana», Cuba Socialista, n. 30, La Habana, 2004, pp. 2-28.

3. Agustín Lage, «La economía del conocimiento y el socialismo: ¿hay una oportunidad para el desarrollo?», Cuba Socialista, n. 41, La Habana, 2006, pp. 25-43.

4. Partido Comunista de Cuba, ob. cit.

5. Agustín Lage, «Conectando la ciencia a la economía: las palancas del socialismo», Cuba Socialista, n. 45, La Habana, 2007, pp. 2-26.

6. Agustín Lage, «Sociedad del conocimiento y soberanía nacional en el siglo xxi : el nexo necesario», Cuba Socialista, n. 50, La Habana, 2009, pp. 19-31.

Parks in China’s Regional Economy: Empirical Evidence from the IC Industry in the Zhangiang Hight-Tech Park», Erdkunde, a. 65, n. 1, Shanghai, 2011, pp. 43-53.

8. Agustín Lage, «Global Pharmaceutical Development and Access: Critical Issues of Ethics and Equity», MEDICC Review, v. 13, n. 3, La Habana, julio de 2011, pp. 16-22.

9. Kevin Watkins et al., «Informe sobre Desarrollo Humano 2005. La cooperación internacional ante una encrucijada. Ayuda al desarrollo, comercio y seguridad en un mundo desigual», Ediciones Mundi-Prensa, 2005.

10. Partido Comunista de Cuba, ob. cit.

11. «UNESCO Science Report 2010. The Current Status of Science around the World», UNESCO Publishing, 2010.

12. Ídem.

13. Partido Comunista de Cuba, ob. cit.

14. Ídem.

15. Jorge Núñez, Conocimiento académico y sociedad. Ensayos sobre política universitaria de investigación y posgrado, Editorial UH, La Habana, 2010; Fidel Castro, Ciencia, tecnología e innovación: desafíos e incertidumbre para el Sur, Ediciones Plaza, La Habana, 2006.

15. José Luis Rodríguez, El derrumbe del socialismo en Europa: del socialismo real al capitalismo salvaje, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2011. (En proceso de edición).

17. Agustín Lage, «La economía del conocimiento y el socialismo (II): reflexiones a partir del proyecto de desarrollo territorial en Yaguajay», Cuba Socialista, n. 33, La Habana, 2004, pp. 3-23.

18. Partido Comunista de Cuba, ob. cit.

19. Fidel Castro Ruz, «Intervención en la inauguración del Centro de Biofísica Médica», Santiago de Cuba, 10 de febrero de 1993.

Agustín Lage. Director Centro de Inmunología Molecular.

Fuente: Revista Temas, Nº 69, páginas 31-42, de enero-marzo de 2012.

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Denuncia Cuba falta de voluntad política para enfrentar cambio climático en Asamblea ACP-UE

Denuncia Cuba falta de voluntad política para enfrentar cambio climático en Asamblea ACP-UE
HORSENS, 29 de mayo. — La delegación cubana a la XXVIII reunión de la Asamblea Parlamentaria África-Caribe-Pacífico (ACP) y a la XXIII sesión de la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-Unión Europea (UE), denunció en Horsens, Dinamarca, la falta de voluntad política real en muchos países para enfrentar el cambio climático.

La diputada Yenielys Regueiferos hizo referencia a la necesidad de actuar en consecuencia con el principio de “responsabilidad común pero diferenciada” y de crear las condiciones para la mitigación y adaptación al cambio climático en un mundo marcado por múltiples crisis.

Acotó que la reunión Río+20 debe ser un escenario que propicie la reflexión sobre este tema y otros que hoy limitan el desarrollo sostenible en muchos lugares del planeta.

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MANDEMOSLE UN FELIZ CUMPLEAÑOS A GERARDO Y RAMON

Gerardo y Ramón cumplen años en junio.
¡Asegúrese de enviarles una felicitación por sus cumpleaños!
Usted puede escribirles directamente a la prisión, (a las direcciones abajo) y también si desea, transmitir su mensaje de felicidades a nuestro correo electrónico abajo. Entonces enviaremos sus mensajes a Gerardo y a Ramón.
Gerardo Hernández nació el 4 de junio del 1965.
Su dirección es:
Gerardo Hernández, #58739-004
U.S.P. Victorville
P.O. Box 5300
Adelanto, CA 92301
Ramón Labañino nació el 9 de junio del 1963.
Se conoce a Ramón oficialmente en la prisión como Luis Medina, entonces hay que dirigir la carta o tarjeta (en el sobre) a:
Luis Medina, #58734-004
F.C.I. JESUP
2680 – 301 South
Jesup, GA 31599
Luego, puede escribir dentro de la carta o tarjeta usando el nombre de Ramón.
El sitio web Free the Five

Para contactarnos
correo: info@freethefive.org
tel: 415-821-6545
web: http://www.freethefive.org

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Califican de fallida la política estadounidense de viajes a Cuba

Califican de fallida la política estadounidense de viajes a Cuba

Los intentos de limitar los viajes de los cubanos residentes en Estados Unidos a la isla están condenados al fracaso, porque atacan los sentimientos humanistas del pueblo, consideró hoy Max Lesnik, director de Radio Miami.

En declaraciones al espacio radiotelevisado Mesa Redonda, el periodista cubano radicado en Estados Unidos apuntó que las políticas restrictivas se enfrentan a los deseos de reencuentro familiar, y calificó de lamentable la posición de hostilidad de Estados Unidos contra Cuba.

En realidad, afirmó, esas medidas perjudican al pueblo cubano, y cada vez que la ultraderecha de Miami sigue una actitud de ese tipo, se gana más odios de los habitantes de la isla y de los cubanos radicados aquí.

En enero de 2011 el Gobierno del presidente Barack Obama modificó parcialmente las leyes sobre viajes a Cuba, pero mantuvo intactas las normativas fundamentales del bloqueo económico y comercial impuesto hace más de medio siglo contra La Habana.

A principios de mayo del presente año, el estado de Florida oficializó una polémica legislación dirigida a arreciar las medidas del cerco financiero oficialmente establecido desde 1962.

La iniciativa intenta frenar una corriente de líderes políticos y empresariales que promueven la normalización del comercio y viajes a Cuba, y prohíbe el acceso a fondos públicos a compañías que tengan negocios con la isla.

Para Lesnik, esas acciones, además de vincularse con el bloqueo, se relacionan con la hostilidad hacia la causa de los cinco antiterroristas cubanos encarcelados en Estados Unidos en 1998 por monitorear las acciones contra Cuba de grupos violentos radicados en ese país.

Lo que les molesta, expresó, es el respaldo que el pueblo cubano brinda a los Cinco como son conocidos los antiterroristas a nivel mundial-, así como los cuestionamientos de los cubanos de aquí y allá hacia a una política vigente por más de 50 años.

(Con información de Prensa Latina)

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Más de 10 países en torneo Hemingway de pesca en Cuba, INCLUYENDO Estados Unidos, España, Rusia, México y Francia

Más de 10 países en torneo Hemingway de pesca en Cuba
29 Mayo 2012
Más de 100 pescadores de una decena de países, entre ellos Estados Unidos, España, Rusia, México y Francia, participan en la 62 edición del Torneo Internacional de Pesca de la Aguja Ernest Hemingway, que comenzó este martes en La Habana, informaron sus organizadores.

“Tenemos 18 equipos y un total de 105 pescadores de 10 países, entre ellos Estados Unidos que es el más representado, con cinco embarcaciones”, declaró a la AFP Héctor Asencio, director comercial de la estatal empresa Residencial Marina Hemingway, que organiza el torneo.

Asencio precisó que en el evento también participan pescadores de España, Francia y Ucrania, con dos barcos cada país; y de México, Letonia, Holanda, Rusia, Italia y Venezuela, con uno. Otra equipo está integrado por pescadores italianos y norteamericanos.

Según el funcionario, en la competencia, que concluirá el próximo sábado, participa el presidente de la Asociación Internacional de Pesca Deportiva (IGFA, siglas en inglés), el estadounidense Rob Kramer, quien dijo sentirse ”muy satisfecho” de visitar la isla, según Radio Habana Cuba.

El torneo, uno de las más antiguos de su categoría -se celebró por primera vez en mayo de 1950-, se realiza bajo el método “Tag and release” (marcar y soltar) para proteger las especies de agujas y premia a las tres tripulaciones con mayor acumulación de puntos, la primera captura y el mayor dorado.

El Club Hemingway, que acoge el torneo y festejó el 21 de mayo sus dos décadas de existencia, rinde tributo al escritor norteamericano, Premio Nobel de Literatura de 1954 y quien vivió 21 años (1939-1960) en Cuba.

Hemingway se hospedó inicialmente en hotel Ambos Mundos, en el casco histórico de la capital, antes de fijar su residencia en Finca Vigía, casa colonial a 25 km La Habana, donde creó su obra cumbre “El viejo y el mar” y se conserva su yate “El Pilar”, en el que solía salir a pescar agujas en la corriente del Golfo.

(Con información de AFP)

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Convocan a integrar la Brigada internacional “Por los Caminos del Che”. convocatoria a Cuba

DESDE EL SALVADOR CONVOCATORIA A PARTICIPAR EN CUBA:
Convocan a integrar la Brigada internacional “Por los Caminos del Che”

Al cumplirse este año el aniversario 45 del asesinato del Comandante Ernesto Che Guevara, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos convoca a los amigos a integrar la Brigada Internacional Por los Caminos del Che, que permanecerá en Cuba del 1 al 14 de octubre, en homenaje al legendario guerrillero.Los interesados pueden contactar a los organizadores en la dirección electrónica porloscaminosdelche@icap.cu.

Están previstas en el programa visitas a centros y lugares vinculados al Che en Santa Clara, donde libró la famosa batalla que lleva el nombre de esa ciudad y en la cual se encuentra el monumento que guarda sus restos.

Los brigadistas compartirán con compañeros y familiares del Che, y sostendrán encuentros con combatientes que estuvieron junto a él en la Campaña de Las Villas y la guerrilla en el Congo.

Entre los lugares que visitará la brigada

están el Complejo Morro-Cabaña el museo Comandancia del Che, en La Habana, y en Santa Clara, el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara: el monumento del Tren Blindado, y la Universidad Central de Las Villas

Los brigadistas sostendrán encuentros con familiares de Los Cinco héroes cubanos prisioneros en Estados Unidos, y asistirán a una peña cultural el día cinco, como parte de la campaña por su liberación que se realiza ese día de cada mes.

También participarán en conferencias sobre la implementación de los Lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba y la actualización del modelo económico del país.

El alojamiento de los brigadistas será en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, del ICAP, situado en Caimito, a unos 45 kilómetros de La Habana, donde realizarán jornadas de trabajo voluntario, del cual el Guerrillero Heroico fue inspirador. (Iliana García Giraldino/Siempre con Cuba/ICAP)

PROGRAMA DE AMISTUR

La Habana, 10 de enero de 2012

“Año 54 de la Revolución”

Estimada amiga(o):

Reciba el saludo fraterno y cordial del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

Con motivo del 45 aniversario del asesinato del Comandante Ernesto Che Guevara, el Instituto convoca a todos los amigos a participar en la ¨Brigada Internacional Por los Caminos del Che¨, la cual estará integrada por delegaciones de todo el orbe que deseen compartir la experiencia de esta modalidad solidaria con la nación cubana y su Revolución.

La Brigada tiene como objetivos coadyuvar a una mayor compresión de la realidad cubana, se realizaran jornadas de trabajo voluntario como aporte al desarrollo agrícola y a la esfera productiva del país y se visitaran importantes centros vinculados al Che en La Habana y Santa Clara.

El programa contempla visitas a lugares de interés históricos, económico, cultural y social; tanto en la capital como en provincias, la impartición de conferencias sobre temas de actualidad nacional e internacional y encuentros con organizaciones de la sociedad cubana.

Las actividades tendrán lugar del 1 al 14 de octubre en las provincias Artemisa, La Habana y Santa Clara, con opcionales a Varadero.

Son 14 noches de estancia: de ellas 9 en el Campamento Internacional “Julio Antonio Mella” (CIJAM), ubicado en el municipio Caimito, a 45 Km. de la Ciudad de La Habana, y 5 noches en los hoteles de Santa Clara .

La estadía tendrá un costo de 340.00 CUC e incluye alojamiento (en habitaciones compartidas hasta 5 personas en el caso del CIJAM), pensión alimentaría completa, transfer in – out y transportación a todas las actividades del programa.

Las jornadas de trabajo agrícola se efectuarán en áreas aledañas al CIJAM. Este campamento, creado en el año 1972, cuenta con condiciones adecuadas para satisfacer la vida colectiva y las necesidades de las personas que nos visitan de diferentes partes del mundo.

Con su asistencia, el brigadista se compromete a cumplir con el programa señalado y a observar adecuadamente las normas de conducta, disciplina y convivencia social.

Mucho nos agradaría contar con su presencia en la Brigada, por lo que le invitamos cordialmente a participar de la misma.

Las inscripciones estarán abiertas para los interesados hasta el 1 de septiembre del 2012. Rogamos nos mantengan informados de su fecha, hora y vuelo de llegada.

Fraternalmente,

Roberto Cesar Hamilton.

Director.

BRIGADA INTERNACIONAL POR LOS CAMINOS DEL CHE.

Fecha: del 30 de septiembre al 14 de Octubre del 2012.

Cantidad de brigadistas. 150 PAX

Propuesta de programa.

Domingo 30 de Septiembre:

Arribo de las delegaciones al CIJAM.

Opcionales ofertadas por la Agencia de Viajes AMISTUR.

Lunes 1 de Octubre del 2012:

07.00 hras Desayuno.

09.30 hras Reunión de información y actividad oficial de bienvenida.

Encuentro con compañero del Che en las gestas internacionalistas

Ofrenda Floral a Julio Antonio Mella en el CIJAM

12.30 hras Almuerzo.

14.30 hras Visita al Centro de Estudios Che Guevara. Recorrido e intercambio con funcionarios y familiares del Che.

17.30 hras Regreso al CIJAM

19.30 hras Cena. Noche Cubana en el CIJAM

Martes 2 de

05.45- 06.45 hras Desayuno 07.00- 11.30 hras Labores Agrícolas 12.00 – 13.00 hras Almuerzo. 14.30 hras Conferencia: Actualidad cubana. Proceso de implementación de los acuerdos del VI Congreso del PCC y Conferencia del PCC. 19.30 hras Cena. 20.30 hras Reunión por países.

Miércoles 3

05.45- 06.45 hras Desayuno 07.00- 11.30 hras Labores Agrícolas 12.00 – 13.00 hras Almuerzo 13.30 hras Salida hacia la Habana. 14.30 hras Visita al Museo de la Revolución. 17.00 hras Visita al Complejo Morro- Cabaña. Comandancia del Che. 19.30 hras Cena y actividad cultural en la Casa de la Amistad. 23.00 hras Regreso al CIJAM.

Jueves 4

05.45 – 06.45 hras Desayuno. 07.00 hras Salida para la provincia de Villa Clara. 10.30 hras Recibimiento en el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara. Ofrenda floral. Visita al Museo y Memorial del Che 13.30 hras Almuerzo en la delegación del ICAP. 15:00 hras: Encuentro con combatientes que estuvieron junto al Che en la Campaña de Las Villas y la guerrilla en el Congo. 17:00hras Recorrido panorámico por la ciudad. Tiempo a disposición. Alojamiento en los Hoteles

Viernes 5

08:30—11:30 hras Jornada de trabajo voluntario en obras de construcción de viviendas. 12.30 hras Almuerzo en el Hotel. 14:30—16:00 Visita a la industria productora de electrodomésticos INPUD inaugurada por el Che en 1964. 17:00—18:00 hras Peña político-cultural “La casa como un árbol “que se realiza todos los días 5 reclamando la liberación de nuestros Cinco Héroes donde se recordará el 36 aniversario del Crimen de Barbados.

Sábado 6

07.30 hras Desayuno en el Hotel. 09:30 hras Recorrido por sitios de interés históricos relacionados con la Batalla de Santa Clara liderada por el Che en 1958: – Tren Blindado – Loma del Capiro – Estatua del Che instalada en el lugar donde fuera la comandancia del Che durante el asedio a la ciudad de Santa Clara. 12:00hras Almuerzo 13:00 hras Salida hacia Guinía de Miranda, primer poblado liberado por el Che en 1958. Recibimiento en la sede de la Asociación de Combatientes. 16:00 hras Regreso al Hotel en Santa Clara.

Domingo 7

08:30 hras Salida hacia la comunidad de Jibacoa, municipio de Manicaragua. 10:00 hras Recibimiento e información sobre el desarrollo social de la montaña. Visita y recorrido por áreas de interés. 12:00 hras Paseo en barco por el Lago Hanabanilla. 13:00 hras Almuerzo en Río Negro. (Hotel Hanabanilla de Islazul) 15.30 hras Regreso a Santa Clara.

Lunes 8

08:00 hras Acto provincial conmemorando el 45 aniversario del asesinato del Che. 12.30 hras Almuerzo 14:00 hras Visita a la Universidad Central de Las Villas, lugar donde el Che estableció su primera comandancia en los preparativos para la toma de Santa Clara y universidad cuya Facultad de Pedagogía le otorgó el título de Doctor Honoris Causa. – Recibimiento por autoridades universitarias. – Visita a la Sala de Historia – Encuentro en la sede de la Cátedra Che Guevara con profesores de la Cátedra y estudiantes de la brigada de solidaridad con Cuba. 17.30 hras Regreso al Hotel. Noche. Libre

Martes 9

07.00 hras Desayuno en el Hotel. 08.30 hras Entrega de las habitaciones. 09.00 hras Regreso al CIJAM. 13.00 hras Almuerzo en el CIJAM. 16.00 hras Encuentro con organizaciones juveniles y sociales en el CIJAM (FMC-CTC-FEU – UJC- FEEM). 20.00 hras Proyección de película cubana

Miércoles 10

05.45- 06.45 hras Desayuno 07.00- 11.30 hras Labores Agrícolas. (Actividad final de producción) 12.00 – 13.00 hras Almuerzo 13.30 hras Salida hacia la Habana Libre en la ciudad. 22.30 hras Regreso al CIJAM desde la Casa de la Amistad.

Jueves 11

0.7.00 hras Desayuno 08.30 hras Proyección del documental ¨Que se ponga de pie el verdadero terrorista¨. De Saul Landau 10.30 hras Encuentro con familiares de los Cinco Héroes cubanos y víctimas de terrorismo contra Cuba. 12.00 hras Almuerzo. 14.30 hras Visita al IPUEC Che Guevara .(Ceiba 1) 18.30-19.30 hras Cena en el CIJAM 20.00 hras. Encuentro con los CDR (en la comunidad Los Naranjos). 23.30 hras Regreso al CIJAM.

Viernes 12

07.00 hras Desayuno. 09.30 hras Encuentro de Solidaridad. 12.00- 13.00 hras Almuerzo. Tarde Actuación de grupo infantil 18.30- 19.30 hras Cena. 20.00 hras Noche internacional.

Sábado 13

6.00- 07.00 hras Desayuno.

Programa.

08.00 hras Salida hacia ciudad de la Habana. Libre 17.00 hras Regreso al CIJAM 18.30 hras Cena Noche. Actividad bailable. 07.00 hras Opcionales ofertadas por la Agencia de Viajes AMISTUR.

Domingo 14 de octubre del 2012.

Regreso de las delegaciones a sus respectivos países.

Precio del paquete: 340. CUC por PAX INCLUYE · Visitas según programa descrito. · Alojamiento según itinerario. · Comidas según programa. · Entradas. · Traslados. · Asistencia directa permanente. NO INCLUYE · Comidas adicionales. · Vuelos Domésticos y/o Internacionales. · Impuestos aeroportuarios. · Exceso de equipaje. · Bebidas alcohólicas, gaseosas o agua mineral embotellada. · Llamadas telefónicas personales nacionales o internacionales. · Visitas otras instituciones cubanas que deban ser pagadas en divisas · Póliza de seguro Notas a aclaratorias: · Deben notificarnos progresivamente las ventas que se vayan produciendo pues el booking en el CIJAM es limitado. · El listado de participantes debe ser enviado a la Dirección de America Latina y El Caribe, Europa, Ásia y a AMISTUR CUBA S.A. con los nombres y número de pasaporte, fecha de arribo y salida del país y vuelos. · Cada noche extra en el CIJAM tienen un costo neto de 10, 00 CUC por pax no comisionable para las agencias. · Las actividades opcionales deben ser pagadas por los brigadistas en efectivo directamente en el CIJAM (lugar de alojamiento) y utilizarán transporte del ICAP. · De forma obligatoria todos los viajeros, extranjeros y cubanos residentes en el exterior, para el ingreso al país, deben contar con una póliza de seguro de viaje, con cobertura de gastos médicos, expedida por entidades aseguradoras reconocidas en Cuba.

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Cuba, representante de las Américas en la OMS. CUBA AVANZA

Cuba, representante de las Américas en la OMS

La elección de la Isla es un reconocimiento a sus excelentes indicadores de salud, la calidad de sus profesionales y técnicos, el importante apoyo a otros países y la contribución al buen desempeño de las entidades sanitarias regionales e internacionales
Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
29 de Mayo del 2012 0:19:22 CDT

Cuba asumió este lunes su nuevo puesto como representante de las Américas en el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), después de ser electa por aclamación durante la Asamblea Mundial 65.

Según despacho de la Agencia Prensa Latina, la elección de nuestro país parte de sus excelentes indicadores de salud, la calidad de sus profesionales y técnicos, el importante apoyo a otros países y la contribución al buen desempeño de las entidades sanitarias regionales e internacionales.

La reunión 131 de ese órgano de Naciones Unidas, que sesiona en Ginebra bajo la presidencia de Barbados, acogió a la Isla en momentos de reformas de la OMS y elaboración de metas e indicadores sobre enfermedades no transmisibles.

El Consejo Ejecutivo de la OMS, y del cual Cuba ya forma parte, ejercerá su mandato durante tres años, y está compuesto por 34 especialistas en el campo de la salud, encargados de decidir políticas de la Asamblea Mundial, brindarle asesoría y preparar proyectos en esa materia.

Cuba desempeñará tal responsabilidad de conjunto con México, Ecuador, Panamá, Barbados y EE.UU., abundó PL, basada en una nota de la misión permanente de la Mayor de las Antillas en Ginebra.

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